R.C.D. Mallorca creció hasta ocho puntos por encima de la zona de descenso en la LaLiga Santander después de una victoria por 1-0 sobre el Granada C.F. El encuentro, celebrado en el Estadio de Son Moix, vio al capitán del Mallorca, Antonio Raillo, romper la resistencia mordaz del portero del Granada, el argentino Augusto Batalla, con un oportuno cabezazo en el minuto 85.
Batalla, quien brindó un festival de paradas, mantuvo a raya a los Bermellones, evitando una goleada. Sin embargo, no pudo evitar la decimoquinta derrota del Granada, un equipo que parece tener un pie en la Segunda División. Su técnico, el uruguayo Alexander Medina, está bajo un intenso escrutinio tras esta derrota.
El Mallorca, que tiene programado disputar la final de la Copa del Rey el 6 de octubre contra el Athletic Club de Bilbao en Sevilla, respira aliviado después de este crucial partido. A pesar de la victoria, tuvo dificultades para garantizar los tres puntos.
La primera mitad del encuentro fue caracterizada por un fútbol plano, carente de brillo y con una ambición ofensiva aparentemente nula. El único disparo a puerta registrado en la primera mitad fue de Vedat Muriqi en el minuto 24, que casi sorprende a Batalla después de un rebote en Bruno Méndez.
Debido al bajo rendimiento, el DT del Mallorca, Javier Aguirre, ordenó al centrocampista Manu Morlanes que comenzara a calentar en el minuto 36. Morlanes reemplazó a un defensa central, José Copete, en la segunda mitad, cambiando el esquema del Mallorca a un 4-4-2, buscando ser más agresivo en el ataque.
Mientras tanto, la falta de ambición ofensiva del Granada fue evidente. A pesar de la presencia de Gonzalo Villar, quien intentó llenar el hueco dejado por la ausencia del influyente Sergio Ruiz, el equipo no lograba conectar con Pellistri, Uzuni y Lucas Boyé.
En la segunda mitad, el Mallorca se volvió más agresivo. Raillo anotó un gol de cabeza que fue anulado por fuera de juego. Sin embargo, los Bermellones, con el delantero serbio Nemanja Radonjic formando una tripleta atacante con Muriqi y Larin, incrementaron su dominio en el partido.
Las oportunidades para el Mallorca se sucedieron, mientras que el Granada luchaba por mantener su formación. Sin embargo, cuando lograban avanzar, generaban peligro, como en el minuto 64, cuando un cabezazo a quemarropa de Uzuni obligó al portero del Mallorca, el serbio Predrag Rajkovic, a realizar una gran parada.
El tramo final del partido se jugó a un ritmo frenético, con ambos equipos buscando la victoria. Durante estos momentos, Batalla se erigió como un baluarte para el Granada, realizando salvaciones clave que evitaron la derrota. Muriqi, Prats y Radonjic lo intentaron de todas las maneras posibles, pero Batalla se mantuvo firme, hasta que Raillo, en los últimos minutos del encuentro, marcó el gol que decidió el partido.
