La violencia política en México no muestra signos de cesar, ya que Antonio Crespo Bolaños, regidor del partido Morena en Chilapa, municipio del sureño estado mexicano de Guerrero, fue brutalmente asesinado a balazos el martes pasado por hombres armados que lograron huir. Este incidente crítico ha planteado serias preocupaciones sobre la organización de elecciones en esta localidad, programadas para el próximo 2 de junio, y ha intensificado la demanda de mayor seguridad.
Según la información de la Seguridad Pública, el asesinato se perpetró en la calle Nueva, situada en el centro de la ciudad. Los hombres armados se acercaron a Bolaños y le dispararon de cerca, logrando infligir al menos un balazo en la cabeza. Bolaños era el jefe de la regiduría de Desarrollo Rural y tenía vínculos estrechos con el activista y fundador del partido Morena, Tomás Morales Patrón. Patrón, quien estaba aspirando a la alcaldía, fue asesinado el pasado 13 de marzo en el mismo municipio. El cuerpo de Bolaños fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) ubicado en la capital del estado de Guerrero, Chilpancingo.
La Fiscalía General del Estado (FGE), actualmente sin líder tras el despido de la fiscal Sandra Luz Valdovinos Salmerón, aún no ha emitido ninguna información sobre este incidente.
El líder estatal de Morena, Jacinto González Varona, confirmó el asesinato de Bolaños y expresó sus preocupaciones sobre la participación del partido en las elecciones venideras, considerando los recientes asesinatos. Varona subrayó que no hay condiciones para que Morena participe en el actual proceso electoral. También reveló que pedirá a los órganos electorales que proporcionen medidas de seguridad especiales para sus candidatos en Chilapa. Varona hizo un llamado a la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero para que les ayude a garantizar que el proceso electoral se desarrolle en calma.
Sin embargo, este no es un incidente aislado. A principios de este mes, el aspirante del Partido del Trabajo (PT) a la alcaldía de Atoyac de Álvarez, región Costa Grande, Alfredo González Díaz, también fue asesinado a balazos mientras circulaba en su vehículo. En febrero, Abraham Ramírez, activista y fundador de Morena en el municipio de Huamuxtitlán, montaña de Guerrero, fue asesinado. Ramírez era el padre de la aspirante a candidata a presidenta municipal, Rosalba Ramírez.
Estos incidentes se producen en medio de una ola de violencia que afronta el territorio mexicano. Según los registros, 44 candidatos y líderes políticos han sido asesinados en lo que va del proceso electoral 2023-2024, el más grande en la historia del país, con más de 20.700 cargos públicos en disputa.
Estos sucesos ponen de relieve la necesidad urgente de medidas de seguridad mejoradas y más efectivas para los políticos y candidatos en todo México. La lucha continua contra la violencia política es una amenaza para el proceso democrático del país y la seguridad de sus futuros líderes. La seguridad y la protección de los candidatos, así como la garantía de un proceso electoral libre y justo, deben ser prioritarias en la agenda política mexicana.
