Gemma Triay, la talentosa jugadora de pádel de Menorca, ha estado atravesando algunos cambios significativos, tanto dentro como fuera de la pista. Recientemente consagrada subcampeona del Lotto Brussels Premier, está lista para enfrentar desafíos aún más grandes. Triay, que ha estado jugando profesionalmente desde 2013, ha experimentado recientemente algunos cambios de pareja que han supuesto un desafío, pero también una oportunidad para reinventarse.
Gemma Triay comenzó la temporada con cambios disruptivos. A nivel físico, se siente en plena forma, pero la transición a una nueva pareja de juego ha sido un desafío. Durante años, Triay ha jugado con compañeras a largo plazo. Sin embargo, este año ha tenido que adaptarse a nuevas circunstancias. Después de que su antigua compañera, Alejandra, tuviera que someterse a una cirugía, Triay comenzó a jugar con Marta Ortega. Pero después de una temporada juntas, Triay sintió que no estaba funcionando como esperaba. A pesar de una pretemporada intensiva, sintió que no podía sacar la mejor versión de Ortega en la competencia, lo que también estaba afectando su propio rendimiento. De modo que decidió hacer un cambio y actualmente juega con Claudia, una prometedora jugadora de 18 años.
El papel de Triay en la pareja ha cambiado significativamente. Ahora se encuentra en una posición de liderazgo y se siente entusiasmada por afrontar este nuevo desafío. Triay y Claudia tienen muchas esperanzas en su futuro juntas, pero también son conscientes de que se necesita tiempo para adaptarse a una nueva pareja de juego. Ambas son muy autoexigentes y tienen un estilo de juego similar, lo que Triay ve como una ventaja. Están trabajando duro en la pista, pero también están haciendo un importante trabajo a nivel psicológico para poder rendir al máximo.
La salud mental es un componente crucial en el rendimiento deportivo de cualquier atleta. En el caso de Triay, reconoce que le resulta difícil aceptar los errores y tiende a exigirse demasiado a sí misma. Para ayudar a manejar esto, trabaja semanalmente con una psicóloga tanto a nivel individual como en conjunto con Claudia. La comunicación efectiva, tanto dentro como fuera de la pista, es clave para el éxito de cualquier pareja de juego. Triay también destaca la importancia de no sobrepasar un límite de confianza o respeto, ya que una vez que se cruza, puede ser difícil volver atrás.
La valoración de Triay sobre el estado actual del pádel femenino es optimista. Aunque reconoce que todavía hay un camino por recorrer para alcanzar la igualdad con los hombres, celebra los avances que se han logrado en los últimos años. Cada vez más mujeres pueden dedicarse al pádel profesionalmente, aunque todavía hay algunas que no pueden dejar sus trabajos para dedicarse exclusivamente al deporte. Triay espera que en un futuro cercano se consiga la igualdad en los premios.
Para ayudar a luchar por los derechos de las jugadoras de pádel, Triay forma parte de la junta directiva de la IPA (organización de jugadoras de pádel). La organización es respaldada por Maria Teixidor, una abogada que lucha por los derechos de las jugadoras. Para Triay y sus colegas, la existencia de esta organización es un paso crucial para garantizar que las jugadoras de pádel sean tratadas justamente y reciban el reconocimiento que merecen.
El camino de Gemma Triay en el mundo del pádel ha estado lleno de desafíos y cambios, pero a través de todo ello, su pasión por el deporte y su compromiso con el crecimiento del pádel femenino sigue siendo fuerte. Con su nueva pareja de juego, Claudia, y el apoyo de la IPA, está lista para enfrentar todo lo que le depare el futuro.
