La dedicación a la transformación física que los actores llevan a cabo para encarnar a sus personajes en la gran pantalla es un testimonio de su compromiso para ofrecer una actuación convincente y veraz. Algunos actores se han sometido a estrictas rutinas de musculación y dietas controladas para lograr la apariencia física deseada.
Un ejemplo notable es el de Brendan Fraser, quien ha adoptado formas físicas muy diferentes para sus diversos roles, al punto de ser casi irreconocible de un papel a otro. Para su papel en ‘George de la Jungla’, Fraser pasó por un estricto régimen de ejercicios para esculpir y desarrollar sus músculos. Por otro lado, para su papel en ‘La Ballena’, Fraser tuvo que ganar 30 kilos y usar una caracterización que pesaba más de 130 kilos para representar a un profesor con obesidad mórbida. Fraser describió su preparación para este papel como una mezcla de sedentarismo y alta ingesta de comida, especialmente hidratos de carbono y comida rápida. Este método es similar al que empleó Christian Bale en ‘El naufrago’.
Más recientemente, los actores Ryan Reynolds y Hugh Jackman han llamado la atención por sus propias transformaciones físicas para sus papeles en la próxima película de Marvel, ‘Deadpool 3’. Ambos actores han compartido sus procesos de transformación en sus redes sociales.
Reynolds, que ha interpretado a Deadpool en la pantalla grande, no es ajeno a la transformación física. Anteriormente tuvo que ponerse en forma para su papel en ‘Blade’, para el que ganó 12 kilogramos de masa muscular. Para su preparación, Reynolds trabajó con el mismo entrenador personal que su compañera de reparto, Jessica Biel. Sus rutinas de ejercicios incluían clases de artes marciales y una alta dosis de gimnasio.
Para su regreso como Deadpool, Reynolds comenzó su preparación física en agosto bajo la dirección del famoso entrenador de celebridades de Hollywood, Don Saladino. Saladino ha trabajado con Reynolds en todas sus transformaciones físicas durante más de una década. En esta ocasión, el enfoque no solo era ganar músculo sino también mejorar la agilidad y la flexibilidad para representar de nuevo al antihéroe.
En lo que respecta a la dieta, Reynolds ha explicado que, a diferencia de muchos otros actores, él no sigue una dieta cetogénica. En su lugar, opta por la ingesta de alimentos completos con pocos ingredientes, especialmente de hidratos de carbono integrales y limpios para mantenerse saciado.
Hugh Jackman ha tomado un enfoque similar para su papel de Lobezno. Jackman se ha dedicado plenamente al gimnasio para prepararse para su papel. Su increíble estado de forma a los 55 años incluso ha llevado a preguntas sobre el posible uso de esteroides. Sin embargo, Jackman ha negado tales afirmaciones, citando los riesgos para la salud que conlleva el uso de estos productos químicos.
Jackman ha explicado que para interpretar a Lobezno siguió un programa de entrenamiento de 12 semanas. Después de una fase inicial de aumento de volumen y ganancia muscular, Jackman afinó su figura para mostrar los resultados de su duro trabajo en el gimnasio.
Es evidente que la transformación física es un aspecto crucial de la preparación de un actor para un papel. Así que, cuando vea a Deadpool y Lobezno en la gran pantalla, recuerde el arduo trabajo y la dedicación que Reynolds y Jackman han dedicado a sus papeles.
