Emiratos califica de «acto terrorista» el ataque de un copiloto de FlyDubai y analiza posibles fallos de seguridad

Emiratos Árabes Unidos ha confirmado que el copiloto de un vuelo de FlyDubai pretendía cometer un «acto terrorista» al atacar al comandante e intentar hacerse con el control de una aeronave que transportaba a 180 personas. El incidente ocurrió, según la información difundida, el pasado miércoles 30 de octubre durante un trayecto entre Dubái y Tel Aviv.

La Fiscalía sostiene que el objetivo era secuestrar el avión

El fiscal general emiratí, Hamad Saif Al Shamsi, señaló que el copiloto comenzó a ejecutar su plan al tratar de abatir al comandante para posteriormente tomar el control del aparato. Según la Fiscalía, empleó el hacha de emergencia de la cabina para causarle numerosas heridas en la cabeza, el abdomen y las manos.

El comandante, Smit Machchhar, de origen indio, sobrevivió a la agresión y se recupera de sus lesiones. Las autoridades emiratíes continúan investigando las circunstancias y los motivos del suceso, de acuerdo con la agencia oficial Wam.

Antecedentes de radicalización en Omán

El agresor, al que algunas informaciones identifican como Hammam Al-Hammami, tenía prohibido volar en su país de origen, Omán, por presuntos antecedentes de radicalización ideológica. Una de las líneas de investigación trata de determinar cómo consiguió ser contratado por FlyDubai menos de nueve meses antes del incidente y cómo superó los controles exigidos a los pilotos que operan vuelos hacia Israel.

Según The Wall Street Journal, el detenido había sido inhabilitado profesionalmente en Omán ante el temor de que se hubiera radicalizado. Hijo de padre omaní y madre siria, durante su formación como piloto se le habría encontrado material extremista. Además, había viajado a Siria, circunstancia que generó sospechas sobre una posible influencia de grupos vinculados al yihadismo.

De la aerolínea omaní a FlyDubai

Al-Hammami trabajó para la aerolínea nacional omaní, aunque fue apartado de las funciones de vuelo y destinado a un puesto administrativo cuando surgieron las primeras sospechas. Tenía prohibido pilotar tanto dentro de Omán como en aeronaves con destino al país.

Tras no lograr acceder a Emirates, consiguió un puesto en FlyDubai. La compañía está ahora bajo escrutinio para aclarar si verificó adecuadamente sus antecedentes. El hecho de que un copiloto omaní formara parte de un vuelo a Israel también ha suscitado dudas, ya que Omán y el Estado hebreo no mantienen relaciones diplomáticas.

La intervención del comandante y de los pasajeros evitó el accidente

El avión, un Boeing 737 MAX, cubría uno de los primeros enlaces diarios entre Dubái y Tel Aviv. El aparato transportaba mayoritariamente a pasajeros de nacionalidad israelí y entró en un descenso en picado tras el ataque en cabina.

Machchhar, pese a estar herido y ensangrentado, logró desbloquear la puerta de la cabina. Esto permitió que varios viajeros intervinieran para impedir que el copiloto tomara los mandos. Un pasajero y dos pilotos que viajaban fuera de servicio lograron frenar el descenso y conducir la aeronave hasta una base de Arabia Saudí.

El presidente de Israel, Isaac Herzog, ha solicitado las máximas condecoraciones al valor para cinco pasajeros que participaron en el rescate del avión. Por su parte, el comandante fue trasladado a un hospital de Emiratos Árabes Unidos para colaborar con la investigación.

Investigación internacional y posibles motivaciones

El copiloto se encuentra bajo custodia en Emiratos Árabes Unidos, donde ha sido interrogado por los servicios de seguridad. En la investigación participan también las autoridades de Israel, Arabia Saudí y Estados Unidos. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha apuntado a una posible relación del intento de secuestro con Irán, mientras que el asesor diplomático emiratí Anwar Gargash lo calificó de «peligroso acto terrorista».

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó que el acusado había recibido «adoctrinamiento islamista radical» y que en sus redes sociales se localizaron mensajes de odio contra los judíos. La cuenta de Instagram atribuida al copiloto desapareció tras el intento de secuestro.

«Mátenme, mátenme»

Según los testimonios recogidos en la investigación, el detenido pidió a la tripulación «mátenme, mátenme» cuando ya estaba inmovilizado en el suelo. El pasajero que lo redujo inicialmente habría descubierto poco antes que golpeaba los controles con el propósito de inutilizarlos durante el descenso.

Entre las hipótesis examinadas figura que pretendiera estrellar el avión con sus 180 ocupantes o dirigirlo contra Tel Aviv u otra ciudad israelí. Algunos especialistas en terrorismo consideran posible una vinculación con la rama de Al Qaeda en la península arábiga. También se mantiene abierta la posibilidad de un suicidio por motivos personales, aunque no se han divulgado indicios oficiales de problemas psicológicos, una crisis reciente o tendencias suicidas.

El hacha de emergencia, en el centro de las pesquisas

Inicialmente se informó de que el comandante había sido atacado con una navaja, pero el fiscal emiratí precisó que el arma utilizada fue el hacha de emergencia instalada en la cabina. Se trata de una herramienta obligatoria en vuelos comerciales, diseñada para cortar metal o combatir incendios en caso de accidente o emergencia.

Este dato respaldaría la valoración de los servicios de seguridad del aeropuerto de Dubái, que consideraban improbable que el copiloto hubiera introducido un objeto punzante de contrabando debido a los estrictos controles aeroportuarios.

El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad aérea, los procedimientos de selección de pilotos y el riesgo de radicalización entre miembros de las tripulaciones. La catástrofe, según los expertos citados, se evitó por la reacción del comandante herido, la actuación de varios pasajeros y la presencia casual de dos pilotos fuera de servicio entre el pasaje.