La Zamora horizontal de Antonio Pedrero

Antonio Pedrero Yéboles: Un artista que despertó tempranamente al arte

Aquel niño que usaba el papel de estraza para dibujar, y que encontró en una silla del bar-restaurante familiar su primer caballete. Ese niño que moldeaba el barro del bosque de Valorio y que pintaba sus primeros murales con tiza en el asfalto de la Plaza Mayor. Ese niño es Antonio Pedrero Yéboles (Zamora, 1936), quien ha dejado una huella imborrable en el mundo del arte.

Con tan solo 11 años, ingresó en la Escuela de San Ildefonso bajo la tutela de los maestros Daniel Bedate y Chema Castilviejo. Más tarde, con apenas 14 años, entró en la Real Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, siendo hasta la fecha el alumno más joven en hacerlo y completar sus estudios.

Exposiciones de su obra

La sala de exposiciones del Museo Provincial y la Biblioteca Pública de Zamora albergan dos muestras organizadas por la Junta de Castilla y León que repasan la obra de este artista zamorano, quien a finales de los años 50 situó a Zamora en la vanguardia del arte.

La exposición ‘Zamora en la mirada’, que se clausura este domingo 16 de junio, presenta una selección de obras -dibujos, tintas, óleos- que ilustran la evolución del artista desde su infancia hasta la actualidad. Desde sus dibujos infantiles sobre la Semana Santa zamorana hasta uno de sus últimos cuadros (diciembre de 2023), con el Lago de Sanabria como fondo.

La exposición es un repaso a la mirada de aquel niño de 13 años que se autorretrataba con un trazo firme y único. Esa mirada que refleja toda Zamora, sus paisajes, sus gentes, el Duero, la muralla y sus torres románicas. Nadie ha retratado a Zamora como él.

La exposición de la Biblioteca Pública ofrece una interpretación personal del episodio histórico del Cerco de Zamora en su 952 aniversario. Además, se exhibe el mural que se encuentra en la Subdelegación del Gobierno (1964), que supone un punto de inflexión en la vida del artista. Este mural fue el que lo arraigó a Zamora, al comenzar a sucederse los encargos que cambiaron sus planes de trasladarse a Barcelona.

La muestra reúne 23 obras, algunas de gran formato, en una oportunidad única para contemplarlas reunidas, ya que la mayoría se encuentran dispersas por la geografía nacional en colecciones privadas.

Antonio Pedrero, un artista que lleva Zamora en su ADN

Con sus 85 años ya cumplidos, Antonio Pedrero ha disfrutado como un niño de la instalación y selección de esta exposición. Un espectáculo visual de fuertes colores con los inconfundibles trazos de su pintura, que contiene el ‘ADN’ zamorano.

La exposición, inaugurada a principios de mayo, permanecerá abierta hasta el 1 de julio. Además, cuenta con la proyección de un vídeo en el que el propio Pedrero desgrana los pormenores de la obra, junto con el estudio histórico del historiador Florián Ferrero, la revisión de los textos del filólogo Fernando Hilario Silva, y la revisión urbanística del arquitecto Daniel López Bragado, que recrea la Zamora de 1072.

Que Antonio Pedrero exponga su obra es ya un acontecimiento. El artista siempre ha sido reacio a las exposiciones y ha vivido alejado por propia voluntad de las galerías y el mercado. En cambio, ha madurado su obra en su estudio, un santuario en su casona palaciega junto al convento de Las Marinas, las campanas de San Ildefonso y el perfume de los tilos.

La obra de Pedrero es un paseo por la Zamora medieval y, más allá, por su propia vida. Siempre ligado a sus cielos rosados, su tierra ocre, su río poderoso, y el carácter románico de su gente. Zamora y Pedrero; Pedrero y Zamora. Nadie ha retratado a Zamora como él.