La ralentización del desarrollo de los costes de la vivienda en la región euro proseguirá este año. En verdad, hay especialistas que señalan a que van a caer en picado a fines de 2023, debido primordialmente al debilitamiento de la demanda. ¿Exactamente en qué medida lo van a hacer? Todo es dependiente de los próximos movimientos del Banco Central Europeo (BCE) y de hasta dónde resuelvan llevar los modelos de interés.
Los especialistas de Pantheon Macroeconomics sugieren 2 niveles. En el primero, suponen que los modelos hipotecarios van a subir hasta el 7% en el mes de junio, como se desprende de la relación entre los modelos de interés del BCE y los modelos hipotecarios, y que se sostendrán en ese nivel hasta finales de año. En un caso así, los costes de la vivienda en la región euro registrarían un desplome interanual del 11% en el cuarto período de tres meses.
En este contexto se expone asimismo que la seguridad de los usuarios proseguirá subiendo en los próximos trimestres, reflejando una atenuación del choque estanflacionario. Además de esto, piensa que el PMI de la construcción y las reglas de concesión de préstamos se sostienen equilibrados en el primer período de tres meses. Sin embargo, los investigadores aclaran que esta previsión es conservadora, «ya que es improbable que la guerra de Ucrania concluya próximamente y que la indecisión sobre el abastecimiento energético proseguirá siendo el tema primordial a lo largo del resto del año».
El segundo ámbito sería aquel en el que, sosteniendo estos teóricos sin cambios, las clases hipotecarios suben hasta el 5%, «lo que semeja mucho más elogiable ya que, hasta la actualidad, los modelos hipotecarios no han incrementado al mismo ritmo que los modelos oficiales». Aquí, la caída interanual de los costos de la vivienda sería del 4,5% en el cuarto período de tres meses de 2023.
«El BCE vino advirtiendo de que un desarrollo elevado del precio de la vivienda a lo largo de la pandemia podría avivar las presiones inflacionistas, con lo que no es muy probable que les preocupe una fuerte desaceleración este año. En verdad, sospechamos que el banco central la acogerá con satisfacción«, afirman.
En un reciente informe asimismo apuntan que los incrementos de los modelos hipotecarios se van a dejar sentir mucho más en Italia y España, dada su mayor proporción de hipotecas a tipo variable, enlazadas al euríbor. «La buena nueva es que los gobiernos trabajan para compensar este golpe a los usuarios».
Además de esto, piensan que el enfriamiento del mercado inmobiliario asimismo debería achicar el ritmo de desarrollo de los alquileres, «si bien con retardo».
Eso sí, ven con claridad que la propiedad todavía es el activo clave para la mayor parte de los hogares de la región euro. «Por consiguiente, si poseemos razón en que los costes de la vivienda van a caer este año, existe el peligro de un efecto riqueza negativo, esto es, un encontronazo en el gasto de los usuarios derivado de la caída de los costos de la vivienda».
