El misterio envuelve el caso de la desaparición de Ana María Henao, ocurrida hace algún tiempo. Un informe de la Oficina Federal de Investigación (FBI) publicado recientemente ha arrojado luz sobre detalles inquietantes que apuntan a su marido, David Knezevich, como sospechoso principal.
El día de su desaparición, un hombre con un casco de moto accedió al edificio donde vivía Ana María, que había comunicado a una amiga su intención de quedarse en casa. Esta figura misteriosa borró su presencia al cubrir las cámaras de seguridad del edificio y del interfono con aerosol. Una hora después, emergió del edificio con una maleta.
El FBI ha confirmado que el arrestado, Knezevich, se asemeja al hombre descrito. Más aún, se le ha identificado en un vídeo proporcionado por la Policía Nacional comprando el mismo aerosol y cinta adhesiva en una tienda local.
Knezevich, de origen serbio, alega que estaba en su país natal el día de la desaparición de su esposa. Sin embargo, el FBI ha encontrado evidencia que demuestra que él había alquilado un coche Peugeot en Belgrado el 29 de enero. Este vehículo, que mantuvo en su poder durante cinco semanas, tiene una particularidad inquietante. Cuando fue devuelto, las placas del coche habían sido cambiadas. Las nuevas placas correspondían a un vehículo cuyas placas habían sido robadas en España.
Además, se vio un Peugeot con las placas robadas en un peaje en las afueras de Madrid. No se pudo identificar al conductor debido a que los cristales del coche estaban tintados. Este detalle, junto con la adición de 7.700 kilómetros en el contador del coche, han jugado un papel crucial en la investigación.
El día después de su desaparición, los amigos de Ana María recibieron un mensaje de texto de ella. En el mensaje, se afirmaba que Ana María se había ido con un hombre a una casa de campo a dos horas de la capital. También se les aseguró que contactaría con ellos a su regreso. Sin embargo, este mensaje solo sirvió para encender las alarmas.
Según la investigación, Knezevich contactó con una mujer colombiana para traducir el mensaje del inglés al español. La mujer, que había conocido a Knezevich a través de una aplicación de citas, accedió a traducir el mensaje, que luego fue enviado a los amigos de Ana María.
En medio de su inminente divorcio, Knezevich comenzó a vender propiedades comunes sin el consentimiento de su esposa. La familia de Ana María ha alegado que Knezevich estaba insatisfecho con la demanda de su esposa de dividir su patrimonio al 50%.
El 4 de marzo, poco más de un mes después de la desaparición de Ana María, una mujer intentó suplantar su identidad para cancelar tres pólizas de seguro a su nombre. La mujer, que afirmó ser empleada de Knezevich, dijo que había sido coaccionada por su jefe para realizar la llamada.
Mientras el caso continúa desarrollándose, David Knezevich permanece arrestado a la espera de una audiencia de fianza. A medida que se desentrañan más detalles, los amigos y la familia de Ana María Henao temen lo peor y esperan que se haga justicia en este caso desconcertante y desgarrador.
