El mercado bursátil español ha experimentado un ligero descenso en la sesión del 9 de febrero de 2024, con el Ibex 35 bajando un 0,09%, situándose en 9.896,60 puntos. En el balance semanal, el indicador principal de la Bolsa española ha perdido un 1,65%. En un día marcado por la falta de referencias claras, Rovi, la compañía farmacéutica, ha sido la más alcista con un aumento del 1,8%. Por otro lado, la peor posición la ha ocupado Acciona, con una pérdida del 3,83%.
A pesar de que en los últimos tiempos las correlaciones entre las bolsas europeas y Wall Street parecen menos automáticas, los inversores están atentos a los efectos que puede tener el hecho de que el índice bursátil S&P 500 de la Bolsa de Nueva York haya alcanzado la barrera psicológica de los 5.000 puntos por primera vez. Las ganancias desde principios de año están en torno al 5%, impulsadas especialmente por el sector tecnológico. El fabricante de chips Nvidia y Meta, propietaria de Facebook, lideran la fortaleza del mercado, con avances superiores al 30% en cada caso este año.
El viernes llegaron diversos análisis sobre la situación en China. El país asiático es un referente habitual de los analistas bursátiles, que entienden que el frenazo económico del gigante chino tiene efectos mundiales y conviene prestar especial atención. Ben Laidler, de eToro, aporta cierta dosis de optimismo al confiar en que el año nuevo chino que empieza este sábado debe contribuir a un cambio de tendencia.
Este año es el Año del Dragón y, según la superstición oriental, se asocia a un ejercicio bursátil propicio. Los cuatro ‘dragones’ anteriores (los años 1976, 1988, 2000 y 2012) se saldaron con balances positivos (con rentabilidades medias del 17%). Las bolsas chinas llevan tres años de caídas y requieren ya un cambio de tendencia.
Por otro lado, Magdalene Teo, analista de renta fija de Asia de Julius Baer, señala que las actuales tensiones en el sector inmobiliario chino siguen frenando la demanda y la confianza privadas, agravando las tensiones presupuestarias de los gobiernos locales. En su opinión, las medidas del Gobierno chino para rescatar el mercado de valores o reactivar el golpeado sector inmobiliario «han sido hasta ahora de naturaleza poco sistemática».
El viernes también se conoció la marcha de los fondos de inversión. Son un buen termómetro para evaluar las expectativas y comprobar que las posiciones prudentes y la renta fija tienden a dotar de más tranquilidad. Los fondos experimentaron en enero una rentabilidad media positiva del 0,56%, con la renta variable internacional a la cabeza (más del 3%), seguida de los fondos índice (más del 2%).
En el extremo opuesto, los fondos de renta variable nacional han cerrado el primer mes del año con un rendimiento negativo del 0,83%, mientras que los fondos de renta variable internacional de emergentes se anotaron un descenso del 2,3% en sus rendimientos.
Es importante recordar que este comentario de la evolución de la bolsa a corto plazo pretende combinar los datos del balance de la sesión con opiniones del autor y otras de analistas. En la renta variable influyen múltiples factores que configuran lo que los expertos definen como tendencia previsible, en continuo cambio y cuyo análisis debe ser holístico, global, crítico y multidisciplinar. Pero no dejan de ser opiniones.
