El próximo martes 13 de febrero, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, había programado una reunión con las organizaciones agrarias. Sin embargo, el encuentro ha sido suspendido en medio de las continuas protestas del sector primario. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, en un comunicado publicado este viernes, señaló que la invitación a la reunión había sido «declinada» por las asociaciones del sector agrario.
La suspensión de la reunión se produce en un momento de creciente tensión en el sector agrario. Los agricultores españoles llevan días protestando por la crisis que atraviesan, exigiendo una flexibilización de las normas comunitarias, menos burocracia y la imposición de las mismas reglas de producción europeas a las importaciones de productos agrícolas de terceros países, entre otras demandas.
El Ministerio lamentó la falta de disposición por parte de las organizaciones agrarias. «Creemos firmemente que las mesas de diálogo son el mejor marco posible para exponer los diferentes puntos de vista y alcanzar consensos», afirmó el Ministerio en su comunicado. Fuentes de las organizaciones agrarias, por su parte, explicaron a Efe que la reunión se había pospuesto debido a problemas de agenda, dada la tensión actual.
Días antes, Saiz anunció que había convocado a las organizaciones agrarias para discutir el «problema de la mano de obra en el campo», un sector que ha perdido 100.000 empleos en diez años. La ministra es conocida por su defensa de un diálogo constructivo y la escucha activa para llegar a acuerdos. «Desde el primer minuto, hemos basado nuestra forma de acción en el diálogo constructivo, la escucha activa y la mano tendida para llegar a acuerdos», afirmó el Ministerio.
El Ministerio también destacó que su enfoque hacia la solución de conflictos se refleja en la convocatoria de la Conferencia Sectorial de Migraciones y de la Mesa de Diálogo Social. Estas son plataformas donde se han analizado problemas complejos «desde diferentes sensibilidades y puntos de vista para alcanzar consensos y acuerdos que redunden en beneficio de las personas».
El Gobierno sostiene que este enfoque de diálogo y consenso es la única forma de gestionar los conflictos sociales y la única fórmula que conciben para hacer política que dé solución a los problemas de la gente. Mientras tanto, los agricultores continúan con sus protestas, exigiendo cambios que, según ellos, son necesarios para aliviar la crisis en el sector.
Sin embargo, la tensión entre el Gobierno y las organizaciones agrarias persiste, y la suspensión de la reunión programada para el próximo martes es un claro indicador de ello. Aunque el Gobierno insiste en el diálogo como la mejor solución, la disposición de las organizaciones agrarias para participar en estas conversaciones parece estar disminuyendo. A medida que las protestas continúan, el sector agrario espera con ansias una resolución que pueda aliviar los desafíos a los que se enfrentan.
