La petición de Xavi de cobrar el año que le quedaba precipitó su continuidad como entrenador

Xavi Hernández permanecerá como el entrenador del FC Barcelona para la próxima temporada, según un acuerdo alcanzado con el presidente del club, Joan Laporta. La decisión llega después de una serie de reuniones entre los dos y otros miembros clave del club, que tuvieron lugar durante todo el día el miércoles pasado.

La jornada de negociaciones comenzó con una cumbre entre Xavi y el ex jugador del Barça, Deco, en la Ciudad Deportiva. Posteriormente, hubo una reunión en la residencia de Laporta, a la que asistieron el propio Laporta, el vicepresidente Rafa Yuste y el miembro de la junta directiva Alejandro Echevarría. A pesar de las informaciones que sugerían que el presidente había logrado persuadir a Xavi para que se quedara, a pesar de que el técnico había declarado anteriormente que abandonaría el club en junio, la decisión de Laporta de mantener a Xavi fue, según el periodista Jordi Basté, una decisión unilateral que contradijo el acuerdo de la junta directiva de prescindir del técnico al final de la temporada.

En el centro de esta decisión aparentemente unilateral estaba la exigencia de Xavi de ser compensado por el año de contrato restante. Basándose en esta información, parece que Xavi ya había decidido quedarse después de las declaraciones públicas de Laporta y Yuste, donde aseguraron que harían todo lo posible para convencerlo de que se quedara. Incluso Deco, que al parecer no estaba seguro de la continuidad de Xavi, expresó su incertidumbre en la reunión que mantuvo con él esa tarde.

En una conferencia de prensa conjunta el jueves, Xavi negó que su decisión de quedarse tuviera motivos económicos. “Si se ha dicho esto es para hacer daño. Si yo no continuaba no iba a cobrar ni un euro. El presidente lo sabe. El dinero de mi contrato era para el siguiente entrenador”, afirmó.

La decisión final sobre la continuidad de Xavi fue una sorpresa para los directivos del club, muchos de los cuales no estaban al tanto de la reunión que se llevaría a cabo en la casa de Laporta. La situación se complicó aún más cuando algunos directivos se sintieron ignorados en la toma de decisiones, y según Basté, algunos incluso están considerando dimitir después de que se ignorara lo acordado en la reunión de la junta directiva.

El descontento se extendió tras las declaraciones de Rafa Yuste al finalizar la reunión, en las que abogaba por un mensaje de unidad dentro del club. Muchos directivos se sintieron más cercanos a las palabras de Enric Masip, asesor del presidente, que admitió que había discrepancias de opiniones y que no todos estaban de acuerdo con la decisión tomada.

La emisora de radio catalana RAC1 reveló detalles adicionales del acuerdo entre Xavi y Laporta. El presidente exigía un cambio en el papel del hermano de Xavi, Óscar, quien es el segundo entrenador del equipo, así como modificaciones en la preparación física del equipo. Xavi habría aceptado estas demandas a cambio de una serie de fichajes que mejoraran la calidad del equipo.