Cada tatuaje que lleva Cata Coll en su piel cuenta una historia, una historia de lucha, victoria y superación personal. Una de las más recientes es una fecha – 2023 – que destaca por su tono oscuro. No es un tatuaje común, pero Cata no es una portera común. Los cuatro dígitos de la fecha se escalonan de manera ascendente, al igual que ha sido su carrera hasta ahora. «2023 ha sido mi año», confiesa Cata, la portera titular del FC Barcelona y de la selección española, quien ha logrado superar una lesión devastadora y emerger más fuerte que nunca.
El 22 de febrero de 2022, el mundo del fútbol femenino se detuvo por un instante. Cata se lesionó durante un entrenamiento en la Ciudad Deportiva, rompiendo su ligamento cruzado. Fue un golpe devastador para la joven guardameta y el inicio de un año de incertidumbre y lucha.
Las lesiones son el peor enemigo de cualquier deportista, y para una futbolista de 22 años, pueden marcar el fin de una carrera prometedora. Sin embargo, Cata no se dejó vencer por el miedo. Con el apoyo de su entorno, comenzó el largo camino hacia la recuperación.
La lesión, aunque dolorosa, resultó ser una importante lección de vida para la joven portera. «La lesión fue algo necesario para madurar, aprender, saber lo que se pierde uno y valorar las cosas», confiesa Cata. Con determinación y trabajo duro, finalmente vio la luz al final del túnel.
Renovó su contrato con el FC Barcelona en enero de 2023, una clara señal de que el club creía en su talento y su futuro. Poco después, regresó al campo, donde pudo demostrar que su lesión no había mermado su habilidad o su pasión por el fútbol.
El Mundial fue su siguiente gran desafío. A pesar de ser su primera participación en una cita mundialista, Cata demostró su valía como guardameta, obteniendo la titularidad en los partidos de cuartos, semifinales y la gran final, donde España se proclamó campeona del mundo.
Su impresionante actuación en el Mundial marcó un antes y un después en su carrera. Jonatan Giráldez, el entrenador del FC Barcelona, decidió apostar por Cata como portera titular, un cambio que ha resultado ser un gran acierto. «El Mundial me dio la confianza necesaria para volver a mi nivel», relata Cata.
Hoy, casi un año después de su regreso al verde tras la lesión, Cata Coll es una pieza clave en el once inicial del FC Barcelona. Su historia de superación y victoria es un testamento a su fortaleza y determinación, y promete ser una inspiración para futuras generaciones de futbolistas.
En la nuca, Cata lleva otro tatuaje que resume su filosofía de vida: ‘Feliç a prop del perill’‘. «Va con mi estilo de juego y con mi estilo de vida. Soy una tía muy impulsiva. Me guío mucho por lo que siento y me define en todos los aspectos», concluye Cata.
La carrera de Cata Coll es una historia de superación personal, de lucha contra la adversidad y de éxito en el más alto nivel del fútbol femenino. Y cada tatuaje en su piel es un recordatorio de esa historia, una historia que continúa escribiéndose con cada partido que juega.
