El Consejero de Presidencia, Administración Pública e Interior, Antonio Sanz, del Partido Popular, ha manifestado su descontento ante lo que considera un «atropello jurídico y político» por parte del Gobierno central del PSOE. Esta polémica surge en el contexto de la final de la Copa del Rey, celebrada el sábado en el Estadio de la Cartuja de Sevilla, donde la Vicepresidenta primera y Ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se situó como segunda autoridad del Estado después de Felipe VI, relegando al presidente andaluz, Juanma Moreno.
Sanz ha exigido al Gobierno nacional que rectifique su decisión, alegando que es el presidente andaluz quien debería representar al Estado en tales eventos, en ausencia del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La Junta de Andalucía sostiene que Moreno es el «representante del Estado» en la región, y debería haber ocupado el lugar de representante del Estado en Andalucía, según el Estatuto de Autonomía y la norma, en la final de la Copa del Rey disputada entre el Athletic Club y el Real Mallorca.
El Gobierno central ha defendido su posición, alegando que se ha seguido estrictamente el protocolo establecido por la norma y organizado por la Casa Real. Sin embargo, esta justificación no ha sido suficiente para apaciguar las tensiones con la Junta de Andalucía.
Desde la vicepresidencia del Gobierno, han surgido críticas hacia Juanma Moreno, a quien acusan de preocuparse más por el protocolo que por otros asuntos de mayor relevancia. Según fuentes de la vicepresidencia, las declaraciones de la Junta solo demuestran que el Gobierno de Moreno está nervioso y atraviesa un mal momento por los escándalos en sanidad y las dudas sobre los contratos en el estadio de la Cartuja.
Antonio Sanz, quien denunció inicialmente el agravio a Moreno, ha considerado el hecho de que la representación la ostente la Vicepresidenta Montero como un «atropello jurídico y político». Asegura que en ausencia personal del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el lugar correspondiente debería ser para el presidente autonómico. Sanz sostiene que la delegación de funciones que ha comunicado el Gobierno central a la Real Federación Española de Fútbol para «imponer» a Montero «como segunda autoridad por encima del presidente» andaluz, no está justificada ni motivada.
Según Sanz, el Gobierno central estaría incurriendo en una «usurpación de las funciones de Moreno, un posible fraude de ley y una falta de respeto a las instituciones andaluzas y al conjunto del pueblo andaluz». Además, advierte que Sánchez «no se atrevería» a una «altanería» de esta naturaleza en Cataluña, donde gobierna ERC, partido que apoyó su nueva investidura como presidente y es un habitual socio del Gobierno central del PSOE y Sumar en las votaciones en el Congreso de los Diputados.
