La Junta de Andalucía redobla su pulso al Gobierno por la financiación «singular» y urge a un modelo «justo y sin desigualdades»

La Junta de Andalucía toma la delantera en la lucha contra el Gobierno de España sobre el modelo de financiación

La Junta de Andalucía ha expresado su intención de tomar la delantera en la lucha contra el Gobierno de España si se materializa un «trato singular» a Cataluña en el modelo de financiación. Como la comunidad más poblada y una de las cuatro infrafinanciadas con el actual sistema que fue diseñado en el año 2009, consideran que es su deber asumir este papel.

A pesar de que desde la dirección federal del PSOE y desde el Gobierno se plantean fórmulas que contemplan diferentes «singularidades» vinculadas a las competencias asignadas a cada autonomía, la Junta ha fijado su posición: no desea tratos singulares, ni siquiera si estos conllevan algún beneficio para Andalucía. Su defensa se centra en una negociación «multilateral que derive en un sistema justo y con igualdad».

Tres consejeros han expresado este planteamiento del Gobierno andaluz, que fue resumido por la titular del área de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España: «Rechazamos cualquier propuesta que rompa la igualdad de todos los españoles y el principio de cohesión territorial y de solidaridad interterritorial. No queremos ser más que nadie ni tener ninguna singularidad, sino un modelo justo que hasta ahora mismo no se está llevando a cabo».

El modelo de financiación: un «agravio» para Andalucía

El debate sobre el modelo de financiación, iniciado por las formaciones nacionalistas catalanas, ha intensificado el discurso contra el «agravio» a Andalucía. Esta lucha comenzó cuando el Gobierno estaba presidido por el PSOE en Andalucía y el PP en el Gobierno central, y ahora continúa con los roles invertidos. La base de este conflicto es que el sistema de financiación de 2009 beneficia a unas comunidades sobre otras, y Andalucía es de las que recibe menos recursos de los que le corresponderían siguiendo un criterio de población ajustada.

«Andalucía hoy no está recibiendo las entregas a cuenta que tiene retenidas el Gobierno desde el mes de enero lo que se traduce en 800 millones de euros que podríamos estar gestionando ya. A esto hay que añadir el déficit financiero de más de 1.400 millones de euros anuales en términos contables por el sistema injusto de financiación autonómica vigente y la baja ejecución presupuestaria por parte del Ejecutivo central», señaló el consejero de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz.

Ramón Fernández-Pacheco, portavoz del Gobierno andaluz, advirtió sobre la decisión de Andalucía de adoptar medidas ante cualquier planteamiento que pueda suponer un reparto desigual de recursos entre comunidades y especialmente si se llega a un cupo fiscal catalán.

Respuesta de la oposición andaluza

Para los grupos de la oposición, sin embargo, hay una cierta «sobreactuación» por parte del Gobierno andaluz en el debate sobre el modelo de financiación autonómica. PSOE e IU coinciden en señalar que el planteamiento de la Junta de Andalucía es parte de una estrategia para buscar «confrontación» con el Gobierno de España y para «abanderar un discurso del agravio» contra Andalucía.

La portavoz de la ejecutiva regional del PSOE-A, María Márquez, acusó al presidente andaluz de intentar «culpar a otro» y «mentir», y defendió que a Andalucía «nunca le ha ido mejor que con un gobierno socialista en España y con una ministra andaluza al frente de las cuentas públicas».

En la misma línea se expresó Izquierda Unida. Su coordinador andaluz, Toni Valero, instó al PP andaluz a «dejar de engañar con la financiación autonómica»: «El problema de Andalucía es la creciente desigualdad fruto y consecuencia de las políticas del PP. En Andalucía hay un plan deliberado del deterioro de los servicios públicos, deterioro de la sanidad pública, de la educación pública, con el cierre de aulas, con la privatización de la formación profesional y deterioro de la dependencia».