El pasado fin de semana, el Santiago Bernabéu se convirtió en un campo de pruebas para el equipo de Real Madrid. Con la Liga prácticamente decidida y la vuelta de las semifinales de la Champions a cuatro días, el enfrentamiento contra el Cádiz – un equipo al borde del descenso a Segunda – se convirtió en una excelente oportunidad para experimentar y probar nuevas tácticas y jugadores.
Una de las sorpresas de la alineación fue la inclusión de Guler en el once inicial. El joven jugador turco tuvo la oportunidad de debutar en el renovado estadio blanco, demostrando su impresionante talento. Cada vez que recibía el balón, Guler mostraba destrezas que mantenían a los espectadores pegados a sus asientos, ansiosos por ver qué haría a continuación.
El regreso de Thibaut Courtois al arco del Madrid fue otro de los puntos destacados del partido. El portero belga regresó a la cancha casi un año después de su último partido oficial el 4 de junio del año anterior. Su retorno se produjo en un momento emotivo, después de un minuto de silencio en honor de Pepe Portolés, el histórico preparador físico del Madrid. A pesar de su largo período de inactividad, Courtois demostró que no ha perdido su habilidad para parar tiros, salvando a su equipo con una impresionante parada a un disparo del Cádiz en el minuto 50.
La primera mitad del partido estuvo marcada por la resistencia del Cádiz, que a pesar de su próxima relegación a Segunda, tuvo las dos oportunidades más claras para marcar. Chris Ramos y Sobrino estuvieron cerca de hacerlo, pero sus intentos fueron frustrados por la defensa del Madrid y el mal tiro del gaditano.
Tras el descanso, el Real Madrid regresó al campo con energía renovada. A los seis minutos del segundo tiempo, Brahim abrió el marcador con un gol espectacular. El joven malagueño, que anotó su sexto gol en la Liga y el décimo de la temporada, colocó el balón en la escuadra de la portería de Ledesma con una precisión quirúrgica.
Con el partido a su favor, el técnico del Madrid, Carlo Ancelotti, decidió dar minutos a algunos de sus jugadores más destacados. Bellingham fue uno de ellos. El centrocampista inglés se hizo notar de inmediato, robando un balón en la salida del Cádiz y llevándolo a la red en su segundo contacto con el balón. Con este gol, el número 18 de la temporada, Bellingham se acerca al liderato de la tabla de goleadores de la Liga, actualmente en manos de Dovbyk.
Ancelotti también aprovechó la ocasión para dar minutos a Vinicius y Valverde, dos de sus jugadores más destacados. A pesar de la dureza del Cádiz, no hubo lesiones que lamentar, confirmando que los riesgos de dar minutos a sus jugadores estrella eran mínimos.
El partido concluyó con un gol de Joselu en el minuto 94, dejando el marcador en 3-0 a favor del Madrid. Este resultado deja al equipo blanco a un solo punto de conseguir su Liga número 36. Si el Barça no logra vencer al Girona en su próximo partido, el Real Madrid se coronará campeón de la Liga, un logro que marcaría la segunda de las tres temporadas de Ancelotti en su segunda etapa como técnico del equipo blanco.
