Intel se cae en bolsa. Uno de los más importantes desarrolladores de chips en USA y en todo el mundo cae cerca del 10% en el mercado fuera de horas de Wall Street, tras sugerir unas enclenques previsiones de cara a los próximos trimestres; y debido asimismo a las negativas afirmaciones de su asesor encargado, Pat Gelsinger.
«Tropezamos, cierto, perdimos participación, perdimos impulso. Pensamos que eso se estabilizará este año», comentó el directivo a lo largo de la charla con investigadores, conmemorada este jueves tras el cierre del mercado americano.
“En 2023, proseguiremos explorando por los retos en un corto plazo mientras que nos esmeramos por realizar nuestros compromisos en un largo plazo», añadió el directivo.
«Aceptamos que nuestros desenlaces y nuestra orientación del primer período de tres meses están bajo lo que aguardamos de nosotros», reconoció.
En opinión de Jack Pattinson, analista de AJ Bell, «el horrible pronóstico de Intel advierte sobre tiempos mucho más bien difíciles para los inversores tecnológicos».
«Los mercados bursátiles suben por el hecho de que piensan que la inflación reducirá, solo va a haber una recesión suave y las tasas de interés van a poder escurrirse delicadamente a la baja, pero la observación de Intel sobre la enclenque demanda de PC, la caída de los volúmenes de servidores y un abultamiento de inventario reta al consenso ilusionado», añade este especialista.
DÉBILES RESULTADOS Y PREVISIONES
Además de esto, Intel publicó un beneficio por acción (BPA) de 10 centavos en el cuarto período de tres meses, cifra inferior a los 20 centavos adelantados por el consenso. Sus capital cayeron un 28%, hasta 14.000 millones de dólares americanos, bajo los 14.500 millones previstos.
Entre las divisiones que peor accionar mostró fue la que diseña entidades de procesamiento únidad central de procesamiento para ordenadores personales, puesto que sus capital cayeron un 36%, hasta 6.600 millones, gracias a una fuerte desaceleración del mercado mundial de PCs.
De cara al primer período de tres meses, las estimaciones asimismo fueron peores de lo predecido. Intel espera capital entre 10.500 y 11.500 millones, muy bajo los 14.000 millones aguardados. Además de esto, prevé un beneficio por acción negativo de 15 centavos, en frente de los 25 centavos positivos adelantados.
«En el cuarto período de tres meses, tomamos medidas para cambiar el tamaño de la organización y racionalizar nuestras inversiones, priorizando las áreas en las que tenemos la posibilidad de prestar el mayor valor en un largo plazo», aseveró David Zinsner, directivo financiero de Intel.
«Estas acciones respaldan nuestros objetivos de reducción de costos de 3.000 millones de dólares estadounidenses en 2023 y organizan el ámbito para lograr entre 8.000 y 10.000 millones a fines de 2025″, añadió.
