Los presidentes de los mayores bancos españoles, Ana Botín (Santander), Carlos Torres Vila (BBVA), José Ignacio Goirigolzarri (CaixaBank) y Josep Oliu (Sabadell)

La banca española ha mantenido una actitud poco entusiasta durante los últimos meses con respecto al interés que paga a sus clientes por los depósitos. Comparativamente, ha incrementado menos el tipo de interés de estos productos de ahorro a plazo que en otras épocas de alza de los tipos oficiales del Banco Central Europeo (BCE). Además, entre los sectores financieros de la zona euro, es uno de los que menos ha incrementado estos tipos.

Según las recientes presentaciones de resultados anuales de las entidades, no prevén cambiar esta política en 2024. «Esperamos que el coste de los depósitos aumente en España durante 2024, pero a un ritmo mucho más lento que en 2023, dada la caída de los tipos de interés», declaró Leopoldo Alvear, director financiero del Sabadell. Esta visión parece ser la predominante en el sector.

Las entidades financieras argumentan que el interés del crédito en España en relación con la deuda pública del país es uno de los más bajos de la zona euro. También señalan que, debido a la baja demanda de crédito y su amplia liquidez, no necesitan captar depósitos para financiar préstamos, por lo que no sienten presión para aumentar su remuneración. Según Ana Botín, presidenta del Santander, «Si no tienes clientes en un restaurante, no preparas comida. Si no tienes a quien prestar, no quieres atraer más depósitos y, por tanto, pagas menos. Es oferta y demanda».

Onur Genç, consejero delegado del BBVA, añadió que no les preocupa perder algunos depósitos. «En España, hoy nuestros créditos suponen el 87% de nuestros depósitos. Los depósitos no son un recurso escaso. Si pierdes algunos depósitos, está bien, porque el crecimiento del crédito no está ahí. En este contexto, pagar demasiado por los depósitos no funciona, no es necesario«.

Estas políticas son producto de la bajada de los tipos de interés del mercado, como el euríbor. La inflación de la eurozona cayó el año pasado más rápido de lo esperado, agravado por la debilidad de la economía de la unión monetaria. Esto ha llevado a los inversores a prever que el BCE comience a recortar el precio del dinero antes y con más contundencia de lo previsto.

De hecho, las entidades financieras no descartan bajar sus tipos medios más adelante, una vez confirmado y consolidado el ciclo de recorte de los tipos de referencia por parte del BCE. «Los tipos ahora están a la baja, no al alza, y en su momento, como es lógico en política comercial, adaptaremos o no las remuneraciones -no solo de los depósitos, sino de los créditos, como estamos haciendo ya a la baja- a las condiciones de mercado», apuntó el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar.

Un factor relevante que explica la baja remuneración de los depósitos es que, al contrario que en épocas anteriores, ningún banco ha decidido romper el mercado con una oferta de tipos muy altos para robar clientes a la competencia. «Nos alegra comprobar que, al menos a nivel de sistema, en España la situación es cómoda. No hay un solo jugador o un solo jugador importante que esté ejerciendo algún tipo de presión para recolectar depósitos«, comentó Javier Pano, director financiero de CaixaBank.

El ligero aumento del coste de los depósitos previsto por los bancos probablemente no será causado tanto por el alza del tipo pagado como por un aumento de los ahorros retribuidos a plazo y una caída del saldo depositado en cuentas corrientes apenas remuneradas. Actualmente, el 87.3% del dinero que los hogares guardan en las entidades está en dichas cuentas, cuyo interés medio es de apenas el 0.15%.

Desde que el BCE comenzó a endurecer la política monetaria en diciembre de 2021, el tipo medio mensual de los nuevos depósitos a plazo a los hogares españoles ha subido del 0.06% al 2.57% del pasado diciembre. En el mismo periodo, el euríbor a un año ha pasado del -0.502% al 3.679% y la facilidad de depósito del BCE se ha incrementado del -0.5% al 4%. Como consecuencia, el tipo medio del saldo de depósitos a plazo de los hogares ha subido en España del 0.04% al 1.9%, mientras que en la zona euro ha pasado del 1.14% al 2.35%.

Por Daniel