Hoeness y Tuchel incendian los árboles de Múnich

Hace una década, en abril de 2014, los seguidores del fútbol presenciaron una de las victorias más notables del Real Madrid de Ancelotti sobre el Bayern de Guardiola en las semifinales de la Champions League. El marcador de 1-0 en la ida precedió una predicción memorable del ex futbolista y Presidente del Bayern, Karl-Heinz Rummenigge, quien pronosticó una batalla ardiente en el partido de vuelta, afirmando: «Cuando llegue el próximo martes, van a arder hasta los árboles de Múnich».

Sin embargo, el fuego resultó ser una metáfora para la aplastante derrota del Bayern que fue goleado 0-4 por el Madrid. Aunque la devastación de aquella derrota no tiene relación directa con los eventos actuales, la obsesión del Bayern con el fuego, especialmente el interno, parece continuar. Una prueba de ello es el reciente enfrentamiento verbal entre Uli Hoeness, el presidente de honor del Bayern, y el actual entrenador del equipo, Thomas Tuchel, antes del encuentro en el Allianz contra el Real Madrid.

Hoeness, conocido por sus comentarios incendiarios, arrojó gasolina al fuego cuando criticó públicamente a Tuchel, argumentando que el entrenador prefiere comprar jugadores en lugar de mejorar a los que ya tiene, como Alphonso Davies, Pavlovic o Jamal Musiala. «Me llevo muy bien con él, aunque él tenga una opinión diferente. Tuchel no cree que pueda mejorar a un Davies, un Pavlovic o un Musiala. Si no funciona, él piensa que es mejor comprar jugadores antes que mejorarlos. Mientras que yo pienso que hay que trabajar duro con ellos y darles confianza», afirmó Hoeness.

Este no es el primer enfrentamiento entre Hoeness y Tuchel. De hecho, Hoeness ha sido una de las voces más críticas contra la renovación del contrato de Tuchel, una decisión que se le comunicó al entrenador a principios de febrero y que llevó a un deterioro aún mayor en su relación con las leyendas del Bayern que gestionan el club.

En respuesta a las acusaciones de Hoeness, Tuchel declaró: «Sus declaraciones están muy lejos de la realidad. No sé ni cómo responderle. Me ha herido en mi honor como entrenador. Si algo hemos demostrado en los últimos quince años es que los canteranos, si rinden bien, siempre tienen un sitio con nosotros. Le entiendo muy poco a Uli Hoeness. Creo que lo que dice no tiene ni pies ni cabeza».

El conflicto interno del Bayern se ha agravado con el caso de Bryan Zaragoza. Según los informes, tras la lesión de Kingsley Coman, Tuchel solicitó que se adelantara el fichaje de Zaragoza, programado para la próxima temporada, al mercado de invierno. No obstante, poco después se le notificó a Tuchel que se le despediría en junio, y en lo que pareció ser una venganza, el entrenador optó por no facilitar la adaptación de Zaragoza, quien apenas ha tenido minutos de juego.

Más allá de las diferencias personales y profesionales con Hoeness, Tuchel no comprende la oportunidad de los comentarios de Hoeness. El Bayern está teniendo una de las peores temporadas en los últimos quince años, habiendo perdido ya la Bundesliga y la Copa. Sin embargo, aún tienen la oportunidad de redimirse en la Champions League, aunque enfrentar al Real Madrid no será una tarea fácil. Tuchel cree que este no es el momento para avivar controversias, sino para centrarse en cómo eliminar a los blancos. Sin embargo, Hoeness, conocido por su carácter impredecible, parece tener una agenda diferente.