Trabajadores de una obra pública en Barcelona

El crecimiento económico experimentado en Catalunya en los últimos años no hubiera sido posible sin la presencia de la inmigración. La razón es que la gran cantidad de puestos de trabajo generados durante este periodo no habría podido ser cubierto sin la presencia de los inmigrantes. Así lo han confirmado expertos en el mercado laboral en declaraciones a Europa Press.

Antoni Cunyat, profesor de la Universitat de València y de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), ha aportado datos que respaldan esta afirmación. Según señala, Catalunya es una de las regiones de España que más inmigrantes ha acogido, lo que ha tenido un impacto notable en el aumento de la población total. En enero de 2022, el Instituto Nacional de Estadística (INE) registró 1.271.810 inmigrantes viviendo en territorio catalán, de un total de 7.792.611 habitantes.

Cunyat destaca que el 98% de los nuevos puestos de trabajo creados en Catalunya entre 2017 y 2023 han sido ocupados por personas nacidas fuera de España. Además, ha resaltado que los inmigrantes han cubierto principalmente puestos de trabajo en el sector servicios.

La Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2023, publicada por el INE, corrobora esta afirmación. En Catalunya, hay 3.022 ocupados de nacionalidad extranjera trabajando en el territorio, una cifra que ha ido en aumento desde 2021, cuando había 2.262 inmigrantes.

En una rueda de prensa celebrada en enero, Roger Torrent, conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, afirmó que «el hecho migratorio tiene una importancia capital» en Catalunya. Según Torrent, estos datos desmontan los tópicos del discurso de la extrema derecha.

Carles Beltrán, director del Centro de Información al Trabajador Extranjero (Cite) de CC.OO. de Catalunya, coincide en que la economía catalana ha necesitado de mano de obra extranjera. Según Beltrán, los inmigrantes «están ocupando los puestos de trabajo que los catalanes no quieren ocupar«.

No obstante, Beltrán lamenta que los trabajadores nacidos fuera de España tienen más contratos temporales y parciales que los nativos y que ocupan puestos de baja calificación. «La economía también funciona porque tiene mucho trabajador irregular«, afirma.

Un sondeo del Institut de Ciències Polítiques i Socials (ICPS) publicado en enero, reveló una disminución en el porcentaje de catalanes que rechazan la inmigración porque ocupan el trabajo de los catalanes, hasta el 17,6% de los encuestados, cuando hace 30 años era del 54,8%.

En cuanto a la contribución de los inmigrantes al PIB, Cunyat ha detallado que la tasa de actividad de los extranjeros está en el 69%, mientras que la de la población nativa está en el 56%. Esto se debe a que la inmigración se traslada a Catalunya durante su edad activa, mientras que la población envejecida es mayoritariamente de origen catalán.

«Su contribución en forma de impuestos, en forma de cotizaciones a la seguridad social, es superior a las prestaciones que reciben«, asegura Cunyat. Por su parte, Beltrán sostiene que la gente más joven va menos al médico y consume menos ayudas sociales: «No son una carga para el sistema«, sentencia.

Finalmente, Beltrán también ha valorado que «el discurso de la derecha de que los inmigrantes se llevan todas las ayudas» es difícil de combatir si no es con datos.

Por Daniel