¿Verdaderamente está bajando la inflación o solo vemos un efecto base gracias a que los costos subieron rapidísimo el año pasado? Es lo que se preguntan en el Centro de Investigación Flossbach von Stoch. Piensan que, en la eurozona, la inclinación de las tasas por mes todavía es ascendiente hasta la actualidad y probablemente aún no se haya alcanzado un pico de inflación.
«Ya hace cuando menos un año y medio, la inflación ha incrementado mucho más veloz de lo que los bancos centrales tienen la posibilidad de tolerar«, asegura Pablo Duarte, analista senior. Por este motivo, cree que en el momento en que los costes bajen va a haber que investigar hasta qué punto hay que al efecto base o a un cambio primordial en la activa de la inflación.
Según enseña, ya que la evolución de la tasa de inflación es dependiente, por definición, de la activa del mes previo, es viable ver una tasa de inflación a la baja, si bien la presión inflacionista se haya mantenido incesante de un mes a otro.
¿Cuándo se va a haber vencido la inflación? «A fin de que el descenso de la tasa de inflación no sea un aparato, las tasas de variación por mes tienen que tener una inclinación a la baja», apunta Duarte.
En la región euro, ve posible que aún se avecine un repunte de la inflación por el efecto base. Como enseña, suponiendo que las tasas de variación por mes del IPCA se sostuvieran en 0,8%, el promedio por mes desde noviembre de 2021, la inflación en la región del euro proseguiría incrementando hasta un 11% en el mes de enero de 2023 y después descendería tenuemente, merced al efecto base. «En consecuencia, el pico de la tasa de inflación puede ser un aparato».
«Hoy en día, la cuestión es si el pico de la tasa de inflación de forma anual que se registró últimamente hay que primordialmente al efecto base», afirma.
¿Es diferente la situación de la eurozona y la de EEUU? El reciente descenso de la tasa de inflación estadounidense exhibe una caída destacable de las tasas de variación por mes del CPI en el mes de julio. Desde ese momento, no obstante, los cambios por mes han vuelto a acrecentar. «En consecuencia, el efecto base ha desempeñado un papel esencial hasta la actualidad. El aspecto definitivo para el futuro va a ser si las medidas de política monetaria de la Fed han desacelerado verdaderamente la activa de la inflación. Esto todavía no se puede observar en la inclinación de las tasas por mes», muestra.
En forma de ejemplo, la tasa de inflación de octubre de 2022 en EEUU fue del 7,8% y la variación por mes promedio del CPI fue del 0,62%. «Suponiendo que el CPI sostenga su ritmo y se expanda en un 0,62% cada mes desde noviembre de 2022, la tasa de inflación de forma anual proseguiría cayendo en un inicio. Esta caída de la inflación sería el efecto base. Desde julio de 2023, la tasa de inflación volvería a subir pues en esta ocasión las variantes por mes serían superiores a las de exactamente los mismos meses del año previo. La tasa de inflación alcanzaría entonces el valor de forma anual de 7,8% desde octubre de 2023″, muestra el analista senior del Centro de Investigación Flossbach von Stochel.
