En Europa, millones de personas se enfrentan a la dura realidad de la baja visión, un problema que implica una disminución significativa del campo visual. Esta condición se caracteriza por su irreversibilidad, resistiéndose a las soluciones más comunes como gafas, lentillas, cirugía o tratamientos farmacológicos. La consecuencia es un impacto negativo en la calidad de vida y la autonomía de todos los afectados. Ante este desafío, la startup española Biel Glasses ha decidido emprender una incursión en el ámbito de la innovación tecnológica para proporcionar una solución.
Biel Glasses fue fundada en 2017 por el ingeniero electrónico Jaume Puig, quien encontró la inspiración para su creación en la condición visual de su hijo Biel. Actualmente, la empresa está desarrollando un par de gafas que emplean inteligencia artificial y robótica para interpretar el entorno en el que se mueve una persona con baja visión. Las gafas utilizan una combinación de realidad virtual y aumentada para crear una «realidad mixta» que permite a los usuarios identificar obstáculos y moverse de forma segura, explica Puig, CEO de Biel Glasses. Cada par de gafas se calibra específicamente para cada persona, ajustando las indicaciones visuales a su capacidad de percepción, lo que garantiza que las personas con baja visión reciban información relevante para su movilidad de manera personalizada.
Aunque el proyecto está en una fase de desarrollo avanzada, las gafas aún no están disponibles para la venta directa al consumidor final. Sin embargo, la empresa ha realizado ventas B2B a algunas instituciones. Como se trata de un dispositivo médico, la startup necesita garantizar la seguridad y funcionalidad de su producto, por lo que ha estado realizando múltiples proyectos piloto, como el desarrollado con el Ayuntamiento de Barcelona.
Una de las colaboraciones más destacadas de la empresa ha sido con Panasonic. Esta gran empresa tecnológica japonesa ha aportado su conocimiento de la realidad virtual, mientras que la startup se ha centrado en el software y en la integración de una serie de sensores y modificaciones a través de técnicas de impresión 3D. Esto les ha permitido desarrollar un prototipo conjunto, aclara el fundador.
La empresa ha sido recientemente galardonada en la X Edición del Premio Emprendedores y Seguridad Vial de la Fundación Línea Directa, con un premio de 20.000 euros netos. Los fondos se destinarán a marketing, comercialización y gastos operativos. Además, la startup tendrá acceso a formación, mentoring y potenciales inversores para acelerar su crecimiento.
Biel Glasses también ha recibido más de tres millones de euros en subvenciones para investigación y desarrollo, relacionadas con los fondos Next Generation. Estas ayudas han permitido a la empresa avanzar en su tecnología. Aunque no hay una fecha concreta para el lanzamiento comercial de las gafas, el producto en su versión actual es capaz de reconocer todo tipo de obstáculos, tanto descendentes como ascendentes, además de ofrecer mejoras visuales como visión zoom y adaptación de luz. Además, Biel Glasses está trabajando en una versión de las gafas que incluirá navegación adaptada.
