Directrices establecidas por Portugal y España para resolver disputas de agua y energía
Las ministras de Medio Ambiente y Energía de Portugal y España, Maria da Graça Carvalho y Teresa Ribera respectivamente, han tomado medidas significativas para abordar varias disputas de larga duración sobre cuestiones de agua y energía. Estas disputas, que han estado pendientes durante años, han creado tensiones entre los dos países vecinos y han requerido atentos debates y negociaciones para encontrar soluciones viables y equitativas.
En una reunión celebrada en el Ministerio de Medio Ambiente y Energía en Lisboa, las dos ministras llegaron a un acuerdo preliminar sobre situaciones específicas en el sector del agua. Un problema clave ha sido la extracción de agua en Pomarão (Boca-Chança), una zona fronteriza entre Mértola y Huelva. Se ha acordado el principio de equidad en cuanto a los volúmenes de agua extraídos a ambos lados de la frontera.
Además, se ha tomado en consideración la gestión de los caudales ecológicos en el río Tajo. Según Carvalho, la base sobre la que se trabaja es la defensa de los ecosistemas del Tajo, buscando un equilibrio constante para evitar el avance de las aguas salinas en este río.
Manejo de disputas técnicas y futuras reuniones
En términos de logística, ambas ministras han subrayado que se trata de soluciones técnicas que aún se están debatiendo entre las autoridades competentes de los dos países: la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente en Portugal y la Dirección General de Aguas en España. Se espera que el acuerdo final entre los ministros se cierre en la próxima reunión, prevista para el 26 de septiembre en Madrid.
Un reportaje de RTP reveló recientemente que cada uno de los 40 embalses españoles del Alqueva gasta el equivalente al consumo de una pareja al día, sin pagar un céntimo a Portugal. Esta cuestión de agua ha resultado en una disputa de más de 40 millones de euros.
En respuesta a las demandas de Extremadura y Andalucía de trasvasar agua del Alqueva, las ministras trazaron líneas claras. «No estamos a favor de grandes trasvases», afirmó Carvalho, explicando que las transferencias de agua entre diferentes cuencas hidrográficas tienen impactos ambientales y financieros muy grandes.
Ambas ministras también abordaron las demandas y limitaciones del sector agrícola. A medida que las regiones españolas continúan luchando con la escasez de agua, Carvalho ofreció soluciones alternativas que incluyen el ahorro de agua, la reutilización del agua, una mayor eficiencia, los pequeños trasvases, y el uso de pequeños cauces.
El camino hacia una solución energética
En la reunión también se abordó la energía. Se acordó la creación de un grupo de trabajo conjunto para aplicar las nuevas reglas del mercado europeo de la electricidad al mercado ibérico. «Portugal y España también trabajarán juntos, en contactos con Francia y las instituciones europeas, para que las interconexiones eléctricas y de hidrógeno sean también una cuestión europea y no sólo de la Península Ibérica», explicaron en un comunicado.
Luís Montenegro, Primer Ministro de Portugal, ya había dado prioridad a la interconexión energética con Europa a través de los Pirineos. En este sentido, Portugal y España han decidido participar conjuntamente en las reuniones con Francia sobre las interconexiones energéticas y defender que se trata de una cuestión europea y no sólo entre la Península Ibérica y Francia.
Por último, tanto Graça Carvalho como Teresa Ribera subrayaron la importancia de la estrategia del hidrógeno verde, que implica la producción y exportación a la Unión Europea. «La Península Ibérica está muy bien posicionada. Creemos que no sólo es una ventaja para nuestros dos países, sino que podemos contribuir a la estrategia de descarbonización de la Unión Europea», afirmó la ministra española.
Ambas ministras también destacaron el hecho de que el lince ibérico haya dejado recientemente de ser considerado una especie «en peligro de extinción», como resultado de la cooperación entre Portugal y España. Este logro es un testimonio de los frutos de la cooperación bilateral en asuntos de medio ambiente y conservación.
