El último informe anual de la consultora internacional Grant Thornton ha arrojado una luz esperanzadora sobre el estado de la igualdad de género en la alta dirección en España. La investigación destaca que cuatro de cada diez puestos directivos en España están ocupados por mujeres. Este notable logro coloca al país a la vanguardia de Europa en términos de igualdad en los puestos de alta dirección, superando la media europea y mundial en cinco y siete puntos porcentuales respectivamente.
El informe de Grant Thornton se lleva a cabo anualmente y examina la situación de la alta dirección desde la perspectiva de la igualdad de género. En general, concluye que las estrategias para promover el liderazgo femenino en España están funcionando. Sin embargo, también señala que aún queda mucho por hacer para garantizar que las mujeres alcancen los puestos más altos de la cadena de mando en las empresas.
A pesar de que el 40% de los puestos directivos en España están ocupados por mujeres (con una tasa del 36% en Catalunya), el informe también revela que la mayoría de estas mujeres ocupan puestos en el departamento de Recursos Humanos o en la dirección financiera. Sólo el 27% de las mujeres ocupan puestos de consejeras delegadas o directoras generales, es decir, los puestos con mayor poder en las empresas.
Este porcentaje ha experimentado un descenso respecto al 31% del año pasado, lo que ha causado cierta preocupación a nivel nacional. Esta disminución sigue la tendencia global, que ha visto un descenso del 28% al 19% en el número de mujeres en puestos de alta dirección, un fenómeno que la consultora relaciona con la oleada de dimisiones tras la pandemia.
Isabel Perea, socia de auditoría y responsable de la Comisión de Equidad, Diversidad e Inclusión de Grant Thornton España, destacó la importancia de la presencia femenina en puestos de alta dirección y el poder ejecutivo. Según Perea, el hecho de que no se haya retrocedido demasiado en el número de mujeres que lideran como consejeras delegadas es alentador, pero todavía queda camino por recorrer.
Además, el informe también destacó la drástica desigualdad en cuanto a la presidencia de las empresas y a la propiedad de las mismas. Sólo el 3% de las empresas en España tienen a mujeres como presidentas, y sólo el 8% de las empresas son propiedad de mujeres.
El informe concluye que si no se acelera el cambio, corremos el riesgo de estancarnos e incluso de revertir los avances logrados hasta la fecha. Propone que las empresas encarguen planes de diversidad, equidad e inclusión a los altos directivos y que se replantee la política de trabajo presencial para fomentar una mayor igualdad.
En cuanto al teletrabajo, el estudio indica que la tasa de teletrabajo en España es 10 puntos porcentuales menor que la media de la Unión Europea. Este modo de trabajo es considerado fundamental para lograr la paridad, ya que favorece la conciliación.
Finalmente, el informe señala que ninguna de las comunidades autónomas de España ha retrocedido este año en el número de mujeres directivas. Las regiones más paritarias son la Comunidad Valenciana, Canarias y Madrid. A pesar de que Catalunya ha avanzado cinco puntos en solo un año, aún no ha alcanzado ese 40% de puestos directivos ocupados por mujeres, quedando por detrás de Andalucía, Navarra y el País Vasco.
