El miércoles, la Plataforma de Mercaderies per l’Interior de Tarragona recibió el apoyo de la patronal de la pequeña y mediana empresa, Pimec, en su demanda de redirigir las mercancías fuera de las zonas pobladas para limitar las molestias a los residentes y los problemas urbanísticos. Según diferentes representantes de la sociedad civil y política, es esencial evitar el colapso del trazado actual para preservar la competitividad del corredor mediterráneo.
La propuesta de la plataforma, respaldada por una decena de ayuntamientos locales, los dos puertos de Tarragona y Barcelona, y varias iniciativas en el Parlament y la Diputación, sostiene que la competitividad sufrirá si no se desvía este tipo de mercancías por otro trazado.
Eduard Gracia, representante de Ferrmed, resumió el informe presentado por el lobi ferroviario en Bruselas en noviembre del pasado año, que analiza la situación actual y propone estrategias para aumentar la cuota ferroviaria. Señaló que hace una década, la UE estableció como prioridad aumentar el 17% de transporte combinado (incluyendo el ferroviario) al 30% en 2030. Sin embargo, advirtió que este objetivo es complicado de alcanzar, ya que hasta ahora no se ha avanzado en esta dirección.
En la actualidad, de los 16 cuellos de botella en el trazado de mercancías más importante de Europa, ocho están en nuestra ruta. Ferrmed ha propuesto varias recomendaciones, entre las que se incluye la adición de otro trazado y terminales para mercancías en Tarragona. Ramon Juanola, uno de los representantes de la Plataforma de Mercaderies per l’interior, describió los diferentes trazados posibles, sus costes, ventajas y desventajas.
Lluís Salvadó, presidente del Port de Barcelona, insistió en que lo esencial es que el transporte de mercancías por ferrocarril sea competitivo en costes en comparación con las carreteras. Dijo que, aunque actualmente pasan 20 trenes cada semana y podrían pasar 40, es necesario convencer a los cargadores de que el ferrocarril es una opción rentable. Lamentó la lentitud en la toma de decisiones sobre el corredor y pidió que se decida y se ejecute cuanto antes.
El Port de Tarragona también defendió las ventajas de dirigir las mercancías hacia el sur, evitando así las molestias a los residentes del barrio del Serrallo. Saül Garreta, su presidente, resumió que desean que las mercancías pasen por una zona más industrial y menos poblada. Advirtió que si no se toman medidas, el colapso de esta línea está asegurado.
Rubén Viñuales, el alcalde de Tarragona, se sumó a algunos de los comentarios de Garreta, quejándose de que la red ferroviaria atraviesa toda la ciudad. Reveló que el Ministerio de Transportes les había dicho que en pocas semanas tendrían tres alternativas para hacer posible el desvío de las mercancías por el interior.
Antoni Cañete, presidente de Pimec, clausuró el evento agradeciendo a la plataforma el trabajo realizado y destacó el consenso de los diferentes agentes para remar en la misma dirección. Hizo un llamado a una alerta ferroviaria, advirtiendo que se están quedando atrás y que es necesario tomar decisiones administrativas y presupuestarias.
Ester Capella, la consellera de Territori, coincidió con Cañete en la necesidad de que se aprueben los presupuestos, tanto los de la Generalitat como los del Estado. Capella se quejó de la escasa inversión del Estado y de la falta de información sobre la ejecución. Pidió saber qué planea hacer Adif y el Estado respecto al corredor y se ofreció para ejecutar los proyectos, siguiendo el modelo de las encomiendas de gestión.
