El científico senior del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Dr. Rafael Sardá, también es profesor en Esade, una escuela de negocios de prestigio donde forma a los futuros líderes empresariales. Sardá es un experto en el estudio de los Sistemas Socio-ecológicos Marinos y Costeros, y recientemente ha sido reconocido por el Financial Times por su estudio sobre el impacto que las empresas tienen en el océano, incluso cuando están ubicadas lejos de la costa.
El estudio de Sardá, titulado «Negocios para la sostenibilidad del océano», ha sido galardonado por el Financial Times como «investigación con impacto real para la mejora de empresas y entidades». Este estudio, realizado en colaboración con la Universidad de Bocconi de Milán, McKinsey Global Institute y One Ocean Foundation, analizó a 1.700 empresas en 19 sectores. Sorprendentemente, descubrió que la mitad de ellas no eran conscientes del impacto que sus actividades en tierra firme estaban teniendo en el océano.
A través de su investigación, Sardá ha identificado la enorme dependencia que la humanidad tiene del océano. El océano no solo nos proporciona alimentos y materiales, sino que también absorbe el CO₂ de la atmósfera, controla la temperatura del planeta y se encarga de equilibrar el medio ambiente. Sin embargo, las actividades humanas están poniendo en peligro estos equilibrios naturales. El cambio climático está afectando la vida marina, y el exceso de CO₂ acumulado está provocando la acidificación del océano, lo que a su vez está alterando la cadena trófica.
Ante esta situación, Sardá sostiene que el crecimiento económico será imposible si no es sostenible y que el business as usual ya no es una opción posible. Defiende la necesidad de un cambio de paradigma, en el que las empresas deben cambiar su forma de hacer negocios para favorecer la naturaleza. Sardá propugna por un nuevo modelo de gobernanza en el que las cuestiones medioambientales sean el centro del desarrollo.
Para ayudar a las empresas a realizar este cambio, Sardá está trabajando en un proyecto más amplio que surgió de su estudio. Este proyecto, la Ocean Disclosure Initiative, tiene como objetivo concienciar sobre el impacto que las empresas tienen en el océano y proporcionar una metodología basada en la ciencia para ayudarlas a tomar medidas. Como parte de esta iniciativa, se está desarrollando el Ocean Disclosure Index, un índice que calificará la actuación de las empresas en función de su impacto en el océano.
Sardá considera que las soluciones deben venir tanto del sector público como del privado, y que es necesario un enfoque integral y colaborativo. Además, subraya la importancia de no confundir la economía azul con cualquier actividad que se desarrolla en el océano, ya que la economía azul solo hace referencia a las actividades que son sostenibles.
La implicación de las empresas es esencial para avanzar en la protección de los océanos y, por tanto, en la sostenibilidad del planeta. En este sentido, Sardá considera que su papel como científico en una escuela de negocios es muy necesario para unir el mundo económico y el socioambiental. Considera que la integración y los grupos interdisciplinares son clave para solucionar problemas sin crear otros nuevos.
Finalmente, Sardá espera que la Conferencia del Decenio de los Océanos en Barcelona en abril, organizada por la UNESCO, contribuya a responder a los grandes retos que afronta el océano. Este evento también será una oportunidad para ampliar la presencia y la implicación de las empresas en la protección de los océanos.
