Johan Cruyff

El enfrentamiento entre el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid Club de Fútbol, conocido como el Barça-Madrid o Madrid-Barça, ha resonado en el mundo del fútbol durante casi 125 años, desde la fundación de ambos clubes. Esta rivalidad deportiva está intrínsecamente ligada a la rivalidad política, produciendo numerosos episodios de interés a lo largo de los años. Según el libro recién publicado ‘El Clásico: historias y anécdotas de una rivalidad eterna’ de Frederic Porta y Manuel Tomás, la rivalidad podría ser un gran punto de partida para la inspiración audiovisual.

Los autores exploran la naturaleza de esta rivalidad y cómo ha evolucionado con el tiempo. Según Porta, el término «el clásico» es un término de marketing que nace alrededor del comienzo del milenio. De hecho, ambos clubes han registrado la denominación para asegurarse de que nadie más pueda reclamarla. Tomás añade que la connotación de marketing del término se hace evidente cuando se aplica al fútbol femenino, a pesar de que los enfrentamientos entre los equipos femeninos del Barça y el Madrid solo han estado ocurriendo durante los últimos cuatro años.

La rivalidad entre ambos clubes ha tenido momentos de alta tensión a lo largo de los años. En 1916, durante una eliminatoria del Campeonato de España, el Barça abandonó el campo del Madrid debido a la evidente parcialidad arbitral. El caso más flagrante ocurrió en 1953 con lo que se conoce como el caso Di Stefano. El Barça había fichado a la estrella argentina tras llegar a un acuerdo con el club que poseía sus derechos legales, el River Plate. Sin embargo, el Madrid llegó a un acuerdo con el club con el que Di Stefano estaba jugando ilegalmente, el Millonarios de Bogotá. A pesar de que la ley inicialmente favorecía al Barça, la dictadura franquista intervino y Di Stefano terminó jugando para el Madrid.

La llegada de Di Stefano al Madrid marcó el inicio de la primera época dorada del equipo blanco, ganando las primeras Copas de Europa consecutivas. Esto plantó la semilla en la mente de los aficionados del Barça de que estaban luchando contra más que un simple rival deportivo. Surgió la idea de que el Madrid contaba con favoritismo arbitral, federativo, estatal e institucional. A partir de entonces, la rivalidad Barça-Madrid tomó un nuevo matiz, uno que ha perdurado hasta hoy.

Uno de los momentos más hostiles en la historia de esta rivalidad fue en 1943, cuando el Madrid ganó al Barça 11-1 en un partido que fue una clara demostración de poder por parte del régimen. Otro momento destacado fue el primer regreso de Luis Figo al Camp Nou como jugador del Madrid, donde fue recibido con un ambiente de hostilidad sin precedentes.

Un incidente notable en la historia de los enfrentamientos Barça-Madrid fue el penalti de Guruceta en 1970. Este incidente se convirtió en un símbolo de las injusticias percibidas por parte del Barça, ya que el árbitro señaló un penalti que claramente ocurrió fuera del área. Esto provocó una invasión del campo por parte de los aficionados y cargas policiales, que se extendieron fuera del estadio.

A lo largo de los años, la rivalidad ha tenido momentos de intensidad extrema, como el 0-5 del Barça al Madrid en 1974, que algunos vieron como un presagio de la llegada de la democracia. También ha habido momentos en los que la rivalidad ha dividido al país, como durante los enfrentamientos entre los equipos de Guardiola y Mourinho.

En los últimos años, se ha producido una laminación de la identidad del Barça. La frase ‘Més que un club’, que originalmente tenía un sentido catalanista, se ha convertido en un lema de marketing. El club ha evolucionado a ser más cosmopolita, y la rivalidad con el Madrid ahora convive con animadversiones puramente deportivas.

Cuando se les preguntó qué partido Barça-Madrid revisarían si pudieran elegir uno, ambos autores estuvieron de acuerdo en que el 5-0 del Barça al Madrid en 2010 sería su elección. Ese día, el Barça parecía estar jugando contra un equipo de segunda división, y nunca se había visto nada igual. Fue un verdadero festival de fútbol y un recuerdo que los aficionados del Barça atesoran hasta el día de hoy.