La prestación contributiva del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en España no es una licencia para unas vacaciones ilimitadas. Aquellos que están recibiendo estas prestaciones están obligados a buscar activamente empleo. Este requisito esencial tiene implicaciones significativas para aquellos que deseen viajar, especialmente al extranjero.
Es fundamental entender que ser un beneficiario de las prestaciones del SEPE implica una serie de obligaciones. La más destacada es la necesidad de estar en búsqueda activa de empleo. Para el SEPE, esta obligación es incompatible con ciertas actividades, como viajar al extranjero. Algo que puede parecer tan inocuo como unas vacaciones en el extranjero puede tener consecuencias importantes para los beneficiarios de las prestaciones del SEPE.
Por lo tanto, cualquier beneficiario del SEPE que esté considerando un viaje fuera de España debe ser consciente de las implicaciones que esa decisión puede tener en su prestación. Aquellos que deseen mantener su prestación deben tomar precauciones antes de emprender un viaje al extranjero.
Los beneficiarios que planeen viajar al extranjero durante más de 15 días naturales deben informar al SEPE de sus intenciones. Además, deben suspender la prestación si no quieren arriesgarse a perder el derecho a su cobro una vez que regresen a España. Sin embargo, una vez que regresen, pueden reanudar la prestación sin problemas.
Suspensión de la prestación y obligación de informar al SEPE
Las ausencias del país que sean menores a 15 días al año no afectarían el cobro de la prestación. Sin embargo, estas ausencias también deben comunicarse al SEPE. Asimismo, es obligatorio informar al SEPE del día de retorno al país cuando este se produzca.
Los viajes que duren entre 15 días y 90 días en el mismo año resultarán en la suspensión de la prestación. También se necesita una autorización previa del SEPE para estos viajes, si se quiere evitar sanciones.
Si un beneficiario de la prestación por desempleo decide viajar al extranjero durante seis meses o durante un año o más para estudiar, trabajar o participar en acciones de cooperación internacional, la prestación debe suspenderse por un periodo de un año o más. Esta suspensión es una medida necesaria para garantizar que los beneficiarios de las prestaciones del SEPE cumplen con su obligación de buscar activamente empleo.
En resumen, aunque ser un beneficiario de las prestaciones del SEPE puede proporcionar un respiro financiero temporal para aquellos que buscan empleo, también impone ciertas obligaciones. Los beneficiarios deben ser conscientes de estas obligaciones y entender que decisiones como viajar al extranjero pueden tener un impacto significativo en su capacidad para recibir prestaciones.
Por lo tanto, aquellos que están recibiendo prestaciones del SEPE deben adoptar un enfoque cauteloso antes de embarcarse en un viaje al extranjero. Deben informar al SEPE de sus planes de viaje, entender las reglas que rigen la suspensión y reanudación de la prestación, y asegurarse de que cumplen con todas las obligaciones que implica ser un beneficiario de las prestaciones del SEPE.
