Augustin Maillefer, miembro del 'power group' del equipo Alinghi Red Bull Racing de la Copa América de vela, en el gimnasio de la base suiza donde entrena en Barcelona.

El próximo mes, la ciudad de Barcelona se convertirá en el escenario de la 37ª edición de la prestigiosa Copa América de Vela. Con los equipos ultimando los detalles de sus embarcaciones, los primeros en lanzar sus barcos al agua serán previsiblemente el Emirates Team New Zealand y el Alinghi Red Bull Racing.

La competición que se celebrará en Barcelona es una de las más antiguas y respetadas del mundo de la vela. En estos momentos, los seis equipos participantes mantienen en secreto sus preparativos, siguiendo las estrictas normas del trofeo. El único barco que ya se encuentra físicamente en la capital catalana es el de los suizos, mientras que el resto de las embarcaciones están siendo preparados en sus respectivos países.

Los equipos de Nueva Zelanda, Gran Bretaña, Suiza, Francia, Italia y Estados Unidos competirán a bordo de un AC75, un barco de vela de 75 pies de longitud, es decir, 20.7 metros. Cada uno de estos enormes veleros cuenta con una tripulación de ocho personas, cuatro de las cuales son ciclistas. Este grupo de ciclistas, conocido como ‘power group’, se encarga de cargar las baterías de la embarcación a través del pedaleo. El resto de la tripulación, conocida como ‘driving group’, es responsable de guiar la embarcación, ajustar las velas y definir la estrategia.

Uno de los miembros del ‘power group’ del equipo Alinghi Red Bull Racing es Augustin Maillefer, un atleta que participará en la Louis Vuitton Cup Challenger Series, la serie de carreras que determinará quién se enfrentará a los actuales campeones neozelandeses. Maillefer, quien tiene 30 años, ha competido en la Copa del Mundo de Remo y en los Juegos Olímpicos de Londres y Río de Janeiro.

El ‘power group’ genera energía para el AC75 pedaleando, una idea que surgió en Nueva Zelanda en 2017. Los neozelandeses creyeron que generando energía con las piernas, conseguirían más fuerza que con los brazos, que los ‘grinders’ solían usar para propulsar los veleros. Cada AC75 puede alcanzar velocidades de hasta 50 nudos, es decir, unos 100 kilómetros por hora.

La próxima edición de la Copa América en Barcelona está presenciando una evolución en la composición de los equipos. En lugar de ciclistas, los equipos han comenzado a incorporar remeros como Maillefer. Entre los suizos, también hay un atleta que solía competir en carreras de 1.500 metros, Franco Noti, lo que demuestra que los deportistas de élite están cada vez más presentes en las tripulaciones de los equipos de la Copa América.

Maillefer, que se ha adaptado a la vida barcelonesa, suele salir en bici de carretera por el Maresme, se ha apuntado a un club de pádel y estudia español cuando su horario de entrenamiento se lo permite. Uno de los aspectos que más le gusta de su trabajo es el trabajo en equipo. Aunque su tarea no es la más importante, sin él y sus compañeros de equipo, el AC75 no funcionaría.

La exigencia en un equipo de la Copa América es muy alta, pero la recompensa también lo es, según Maillefer. A él le fascina la combinación de disciplinas tanto dentro como fuera de los veleros, incluyendo el diseño del barco, el rendimiento, las velas, entre otros aspectos.

Por Daniel