En un dramático encuentro de la competencia Seis Naciones, la selección italiana de rugby estuvo a punto de lograr un hito histórico: su primera victoria sobre Francia en territorio francés. Sin embargo, un poste se interpuso en su camino, repeliendo el golpe de castigo lanzado por Paolo Garbisi justo cuando el tiempo reglamentario había concluido. Este inesperado fallo llevó a la selección italiana a conformarse con un empate 13-13, un resultado que, bajo otras circunstancias, hubiera sido celebrado como un auténtico triunfo.
Este resultado fue una sorpresa aún mayor dado los recientes enfrentamientos entre ambos equipos. Italia, bajo el mando del entrenador argentino Gonzalo Quesada, había perdido los últimos catorce enfrentamientos contra Francia. Incluso en el Mundial disputado el año pasado, el ‘XV del Gallo’ francés se impuso por un demoledor 60-7 sobre el combinado italiano.
La pesadilla parecía estar a punto de terminar para los italianos cuando el colegiado sancionó un golpe de castigo a favor de Italia en los últimos segundos del partido. Garbisi, quien había logrado igualar el marcador a 13-13 apenas diez minutos antes, se preparaba para lanzar el golpe de castigo que podía darle la victoria a su equipo.
Sin embargo, la presión del momento afectó a Garbisi. Su patada se estrelló contra el poste, privando a Italia de una histórica victoria. Este fallo resultó ser un alivio para el conjunto francés, que esquivó por poco la derrota. No obstante, el desempeño del equipo francés dejó varias dudas y reflexiones sobre su actuación en el partido.
El equipo francés, dirigido por Fabien Galthié, había comenzado el partido de manera prometedora, logrando una ventaja de diez puntos en el marcador (10-0) en los primeros catorce minutos de juego. Gracias al ensayo de Charles Ollivon y a un golpe de castigo anotado por Thomas Ramos, Francia parecía encaminarse hacia una cómoda victoria. Incluso tuvo hasta tres claras oportunidades para lograr un nuevo ensayo, pero la defensa italiana resistió las acometidas.
El partido tomó un giro dramático cuando Jonathan Danty fue amonestado con una tarjeta amarilla, que luego se convirtió en roja, por un placaje demasiado alto. Esto obligó a Francia a jugar con un hombre menos durante toda la segunda parte.
A pesar de la desventaja, Francia mantuvo una ventaja de 13-3 gracias a un nuevo golpe de castigo transformado por Thomas Ramos. Sin embargo, Italia logró acortar distancias a 10-3 antes del descanso gracias a un lejanísimo golpe de castigo de Martin Page-Relo. Finalmente, la mejora del equipo italiano se reflejó en el marcador, llegando a los instantes finales con un empate a 13.
En un giro de eventos inesperado, el fallo de Paolo Garbisi en los últimos segundos del partido impidió a Italia culminar la sorpresa y llevarse la victoria. Aunque no lograron la victoria, su rendimiento en el partido demostró una notable mejora y dejó claro que son un rival a tener en cuenta en futuros enfrentamientos.
