En las oficinas del Real Madrid, un asunto prevalece sobre la posible llegada de Kylian Mbappé al Bernabéu: la incertidumbre sobre la renovación de Toni Kroos. La dirección del club está especialmente interesada en la decisión del centrocampista alemán, quien ha admitido públicamente que aún no ha tomado una decisión. Esta declaración no es una estrategia para condicionar las negociaciones futuras; es simplemente la forma de ser de Toni.
La preocupación se intensifica con los comentarios públicos del entrenador Carlo Ancelotti sobre la decisión del jugador. Ancelotti sugirió que, a veces, un jugador debe retirarse en la cumbre de su carrera. Aunque es consciente de la consistencia de rendimiento de Kroos, el entrenador opina que tanto jugadores como entrenadores deben saber cuándo es el momento de dejar el terreno de juego.
Estas palabras, aunque no molestas, son consideradas por el club como «inoportunas» ya que no ayudan en la situación actual. Sabiendo que la pérdida de Kroos podría ser un serio problema para el equipo, la cúpula del club, formada por Florentino Pérez, José Ángel Sánchez y Juni Calafat, ha comunicado al jugador su deseo de que permanezca en la plantilla. A sus 34 años, Kroos ha tenido un rendimiento excepcional con el nuevo esquema táctico, que le permite centrarse más en la construcción del juego y liberarse de tareas físicas más exigentes.
El papel de Kroos es aún más relevante después de la salida de Casemiro a Inglaterra y la posible retirada de Luka Modric. Si Modric se marcha, Kroos sería el único veterano en el centro del campo del Madrid, lo que le daría aún más protagonismo en el equipo.
Pero el club está preocupado por otra cuestión. Kroos ha confirmado que jugará la Eurocopa con Alemania. Esto podría interpretarse de dos maneras: puede que esté pensando en retirarse después del torneo, o puede que esté planeando despedirse de la selección alemana después de la Eurocopa y renovar su contrato con el Real Madrid por un año más. La renovación de Kroos sería la mejor adquisición para el equipo, ya que encontrar un jugador de su calibre en el mercado supondría un coste de entre 60 y 80 millones de euros.
Los más optimistas en el Bernabéu confían en que Kroos permanecerá en el equipo. Hasta la madre del jugador, Birgit Kämmer, ha expresado su deseo de que Kroos acepte la propuesta de renovación del Real Madrid. Ancelotti, quien tiene una relación especial con Kroos, respeta totalmente las palabras de la madre del jugador.
Ancelotti intenta aliviar la presión sobre Kroos, enfatizando que la decisión final la tomará el jugador «en el tiempo justo y de la mejor manera». Sin embargo, el tiempo es un factor crucial, especialmente si Kroos está considerando jugar la Eurocopa en su país. En el club y en el vestuario, se inclinan por pensar que Kroos se ve capaz de seguir siendo un pilar importante en el equipo durante otra temporada. Sin embargo, lo fundamental es si Kroos se ve capaz de mantener su nivel de rendimiento la próxima temporada. Lo que no quiere es encontrarse en la misma situación que su amigo Modric está atravesando esta temporada.
