Xavi Hernández, el técnico del FC Barcelona, refleja un semblante de alivio y cansancio. En una conferencia de prensa reciente, se le notó satisfecho con su decisión anunciada en enero de abandonar su puesto al final de la temporada en junio. «Fue acertada», insistió enfáticamente, a pesar de la tensión que se cierne sobre el próximo enfrentamiento contra el Getafe de Bordalás.
La decisión de Xavi, según él, ha sido necesaria y ha dado sus frutos. «El equipo ha dado un paso adelante», expresó, refiriéndose a los cinco partidos que se jugaron desde su anuncio, que resultaron en tres victorias y dos empates, y ninguna derrota. Sin embargo, Xavi fue categórico al afirmar que «el sucesor debería tener ADN Barça«.
El FC Barcelona, en su estado actual, se ve obligado a vivir al día. El futuro es incierto, y las palabras parecen haber perdido su valor. Xavi, quien ha asumido el papel de portavoz de un Barça desorientado, busca un milagro en la Liga y mantenerse a flote en Europa después del empate 1-1 contra Nápoles.
«No tiramos la toalla para ganar la Liga, aunque sabemos que es complicado», declaró Xavi, criticando el corto tiempo de descanso que tiene su equipo antes de su próximo partido. Después de empatar el miércoles en Italia, su equipo enfrenta al Getafe con menos de 72 horas de descanso. A pesar de considerarlo ilógico, Xavi aseguró que no es excusa.
El desempeño reciente del Barça en su estadio en Montjuïc ha sido mezclado, con una derrota 3-5 contra el Villarreal, una victoria 1-0 contra Osasuna, y un empate frustrante 3-3 con el Granada. «Hemos sumado cuatro de los últimos nueve puntos en juego.», comentó Xavi.
El técnico del Barça también destacó el nuevo rol de Christensen como medio centro y la efectividad de Lewandowski que ha marcado cinco goles en los últimos cuatro partidos. Según Xavi, «el Barça ataca y defiende más ordenado», lo que representa una mejora en el equipo.
A pesar de las mejoras, el Barça se enfrenta a una temporada de altibajos que incluye la pérdida de la Supercopa y la Copa en enero. Pero Xavi no se centra en lo negativo. En su lugar, se refiere a cada partido como una «final» y evita especulaciones sobre su sucesor. «Debería tener una continuación del ADN Barça que tenemos nosotros, pero depende del presidente y del director deportivo», declaró Xavi, refiriéndose a Joan Laporta y Deco.
La salida de Xavi y la incertidumbre en el Barça han sido los principales puntos de discusión en los círculos deportivos. A medida que el equipo busca mantener su relevancia en la Liga y en Europa, la próxima temporada será crucial para definir el futuro del Barça. Aunque Xavi ya ha dado un paso al costado, está claro que su influencia y filosofía seguirán siendo un factor determinante en la dirección que tome el club.
