Las bajas laborales cuestan un 20% más de lo previsto y obligan al Estado a movilizar 2.400 millones más de Presupuesto

En 2023, la Seguridad Social se vio obligada a movilizar fondos en ocho ocasiones distintas para cubrir un gasto que ascendió a 14.121 millones. Esta circunstancia pone de manifiesto el nivel de desbordamiento del gasto en las bajas laborales que los trabajadores han ido causando en los últimos años. Esta situación ha llevado a que el mismo presupuesto de la Seguridad Social refleje las maniobras que el Ejecutivo ha tenido que ir realizando recurrentemente para poder cubrir estos gastos.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, reveló estas cifras en una entrevista reciente, subrayando la necesidad de tomar medidas para controlar esta tendencia creciente. La desviación en el último ejercicio alcanzó los 2.444 millones de euros y ya se eleva otro 19% en el inicio de 2024.

Diversos factores han contribuido a este incremento en el gasto en bajas laborales. Entre ellos, se destaca el envejecimiento de la población trabajadora y el aumento de las enfermedades crónicas. Otro aspecto que ha influido notablemente es el incremento en el número de trabajadores que solicitan la baja por motivos de salud mental.

Este escenario ha obligado a la Seguridad Social a recurrir a diversas estrategias para cubrir el gasto en bajas laborales. Una de las más utilizadas ha sido la movilización de fondos de otras partidas presupuestarias. Este mecanismo, aunque ha permitido cubrir los gastos en el corto plazo, ha generado inquietud entre los expertos en política fiscal, quienes alertan sobre la sostenibilidad de este sistema en el largo plazo.

Además de la movilización de fondos, el Ejecutivo ha tenido que recurrir a otras medidas para hacer frente a la creciente demanda de bajas laborales. Entre ellas se incluye la promoción de políticas de prevención en el lugar de trabajo y la implementación de programas de rehabilitación y reintegración laboral.

La ministra Elma Saiz ha subrayado la necesidad de un enfoque multifacético para abordar este problema. Entre las medidas propuestas, se incluyen la promoción de estilos de vida saludables entre los trabajadores, la implementación de políticas de inclusión y diversidad en el lugar de trabajo y la mejora de las condiciones laborales.

Además, la ministra ha destacado la importancia de la colaboración entre los diferentes sectores y actores involucrados. En este sentido, ha hecho un llamado a los sindicatos, las empresas, los trabajadores y las administraciones públicas para que trabajen conjuntamente en la búsqueda de soluciones a este desafío.

El desafío que enfrenta la Seguridad Social en relación con el gasto en bajas laborales no es exclusivo de España. En la Unión Europea, varios países están lidiando con problemas similares, lo que ha llevado a un debate sobre la necesidad de reformar los sistemas de seguridad social para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

A medida que avanza 2024, todas las miradas están puestas en cómo la Seguridad Social manejará esta situación y qué medidas tomará para controlar el creciente gasto en bajas laborales. Sin duda, este será uno de los temas clave en la agenda política y social del país en los próximos meses.