Aficionados del Liverpool atrapados en la grada del estadio de Hillsborouh.

El 15 de abril marca una fecha sombría en la historia del fútbol. Desde 1989, el Liverpool Football Club se abstiene de jugar ningún partido en este día. Esta decisión es un homenaje a los 97 aficionados que trágicamente perdieron la vida durante la semifinal de la Copa Inglesa en Sheffield. El evento es conocido como la tragedia de Hillsborough, y su eco todavía resuena en la ciudad de Liverpool y en el mundo del fútbol.

La tragedia de Hillsborough fue un desastre y una masacre que cambió para siempre la forma en que se juega y se percibe el fútbol. El 15 de abril de 1989, las aficiones del Liverpool y del Nottingham Forest acudieron en masa a Sheffield para presenciar la semifinal de la Copa. El escenario, el estadio Hillsborough, era un recinto viejo, incómodo e inseguro, con accesos complicados y pasillos estrechos.

Los aficionados del Liverpool fueron asignados a Leppings Lane, una grada infame que ya estaba repleta a media hora antes del inicio del partido. Las primeras puertas que encontraban los fanáticos del Liverpool estaban en la zona baja de la grada, lo que llevó a una peligrosa acumulación de personas. La valla que separaba a los aficionados del terreno de juego se convirtió en una barrera letal a medida que la multitud comenzaba a ser empujada hacia ella.

El partido comenzó con retraso, mientras las cámaras de televisión mostraban a los aficionados del Liverpool aprisionados intentando escalar la valla. Algunos fueron izados hacia el primer anfiteatro, y otros que lograron romper una de las puertas llegaron al terreno de juego en un estado de desesperación evidente. A medida que la situación se deterioraba, la policía finalmente abrió todas las puertas de acceso al estadio, revelando la espantosa realidad.

Debido a la presión de la multitud, 94 personas, con edades comprendidas entre los 10 y los 67 años, murieron en el estadio, algunas en el camino al hospital y otras en el hospital mismo. Lee Nicol, de 14 años, fue la víctima número 95, muriendo en el hospital cuatro días después del desastre. Tony Bland, de 22 años, quien había estado en estado vegetativo desde la tragedia, fue la víctima número 96, muriendo cuatro años después.

Andrew Devine, que tenía 22 años en el momento del desastre y sufrió lesiones similares a las de Bland, logró superar su estado vegetativo y vivió muchos años más, comunicándose mediante un teclado sensible al tacto. Devine murió en 2021, y su muerte fue dictaminada como un asesinato ilegal, elevando el número total de muertos por el desastre a 97.

La tragedia de Sheffield también es recordada por las historias individuales de aquellos afectados. Stephen Whittle es considerado por muchos como otra víctima de Hillsborough. Whittle vendió su entrada para la semifinal a un amigo que luego murió en el desastre. Atormentado por la culpa, Whittle se quitó la vida en 2011.

La tragedia de Hillsborough provocó un cambio radical en la seguridad del fútbol. El informe del juez Taylor, encargado por el gobierno, resultó en la eliminación de las vallas y las localidades de pie en los estadios, y la introducción de protocolos de seguridad más estrictos. A pesar de las reformas, la ciudad de Liverpool y los aficionados del Liverpool han seguido luchando durante décadas para exculpar a los aficionados y condenar a los responsables de la tragedia. En esta lucha, la policía fue finalmente condenada por «homicidio involuntario» hace menos de diez años.

El 15 de abril sigue siendo un día de luto y remembranza para el club y los aficionados del Liverpool. En lugar de jugar al fútbol, se dedican a recordar a aquellos que perdieron la vida en la tragedia de Hillsborough.