La medicina de la longevidad: Vivir más y mejor es posible en España
El deseo de vivir más años, pero con la mejor calidad de vida posible, es una aspiración cada vez más extendida en la sociedad. En este sentido, España tiene el potencial de convertirse en una de las ‘zonas azules‘, áreas del mundo donde la longevidad y la buena calidad de vida son comunes incluso entre personas de 80, 90 y más de 100 años. La respuesta a este desafío se encuentra en la Medicina de la longevidad, que integra diversas disciplinas médicas, cada una enfocada en diferentes aspectos de la salud y el tratamiento médico.
La longevidad puede estar influenciada por una variedad de factores, como la genética, el estilo de vida, la salud y el entorno en el que vive el organismo, señala la doctora Débora Nuevo, especialista en Medicina Interna y jefa de la Unidad de Longevidad y jefa de la Unidad de Microbiota de Olympia Quirónsalud. La doctora Nuevo enfatiza que el objetivo no es simplemente vivir más años, sino vivirlos mejor.
El progreso de la medicina y la calidad de vida
La esperanza de vida en España ha aumentado para ambos sexos y, como señala la doctora Nuevo, «todos queremos vivir más y mejor». Olympia Quirónsalud es un nuevo centro médico-quirúrgico ubicado en la Torre Caleido, especializado en servicios personalizados para la prevención y recuperación de enfermedades, con un enfoque en la salud física, mental y emocional.
El doctor François Peinado, jefe de Servicio de Salud en Masculino de Olympia Quirónsalud, subraya que, aunque la medicina ha avanzado enormemente en la curación y tratamiento de enfermedades, nuestro sistema de salud es reactivo; tratamos cuando el paciente ya está enfermo. La propuesta de esta unidad es dar calidad de vida a esos años de más.
La nueva Unidad de Longevidad de Olympia Quirónsalud se organiza en programas de optimización de salud, porque la intención es optimizar la salud del paciente para prevenir la enfermedad. La doctora Nuevo agrega que «queremos adelantarnos a la enfermedad» y que «si ésta aparece, sea lo más tarde posible y de la forma más leve».
La unidad se ocupa de muchas personas que, aunque no están enfermas, no se sienten del todo bien. Estas personas pueden experimentar síntomas como cansancio, insomnio y molestias digestivas sin tener una enfermedad concreta. Un ejemplo es el declive hormonal, que comienza a partir de los 30-35 años. La doctora Nuevo destaca que «no es lo mismo llegar a la menopausia en un buen estado que en otro peor».
«Cuando caes enfermo solo tienes un deseo que es estar sano», señala el doctor Peinado. Afortunadamente, hoy en día «tenemos herramientas y la capacidad a través de estas unidades de mejorar los años con calidad de vida; no decimos que no vayas a enfermar, pero vamos a intentar que cuando tengas 80 años puedas caminar, no tengas fracturas, etc. Pero hay que pensar en ello al menos 15 años antes».
Para la doctora Gema García Gálvez, jefa de Servicio Salud en Femenino de Olympia Quirónsalud, es importante promover la medicina de estilo de vida. Desde su perspectiva, cada paciente es un individuo concreto, en una etapa de la vida determinada, con un mapa personal, laboral y relacional específico. García Gálvez sostiene que hasta ahora la salud se ha centrado en los síntomas, en la enfermedad: «cuando me duele, ahí estamos llegando tarde». Por eso, defiende la necesidad de «cambiar el chip».
La doctora García Gálvez asegura que hasta ahora la salud se ha centrado en el síntoma, en la enfermedad: «cuando me duele, ahí estamos llegando tarde». Por eso, apuesta por «cambiar el chip».
El doctor Peinado coincide en que a menudo los especialistas se han «centrado en lo nuestro y no hemos visto al paciente de forma integral. El objetivo de esta unidad es integrar todo esto, es darle una respuesta holística completa a su situación».
Para Gema García Gálvez, se trata de «un cambio de paradigma de cómo atender la salud, el estado de salud y bienestar de las personas». Reconoce que los «médicos nos hemos formado de manera muy organicista, especializándonos según aparatos, reproductor, el digestivo, el respiratorio». En su caso, dice, «no soy la ginecóloga al uso y, además, tras realizar el máster en Sexología, voy más allá abordando la sexualidad y su connotación en la salud de la mujer. Esa visión más humanista es la que estamos rescatando en estas unidades».
Alfonso Carabel, jefe de Servicio de Nutrición del mismo centro, señala que nuestro estilo de vida ha cambiado mucho y que hay un factor muy importante que a veces se omite: el estrés. Carabel advierte que hay muchos aspectos de la salud que normalmente no se observan, como la calidad del sueño, el tipo de deporte que se practica, clave para «la masa muscular y, por tanto, la masa ósea en un futuro», o «la capacidad cardiovascular».
Evidencia científica
En una sociedad en la que hay muchos gurús del antiaging y soluciones milagrosas para el envejecimiento, esta nueva Unidad se caracteriza por estar basada en la ciencia. Como especialista en Medicina Interna, la doctora Nuevo tiene la capacidad global de valorar múltiples enfermedades. «No hablamos de medicina puntual, para quitar el dolor y se acabó. Esto es una medicina para el futuro; es instaurar unos cambios de hábitos de vida para el futuro y que no duran un determinado tiempo. En realidad -subraya-, no hay ninguna medicación en el mundo que sea más efectiva que el ejercicio y la nutrición para prevenir enfermedades. Si pudiéramos ponerlos en una pastilla, serían la polipíldora antienvejecimiento. El problema es que nos hemos vuelto a veces un poco cómodos».
La Unidad trabaja de manera coordinada, abordando aspectos como el sueño, el estrés, la nutrición, la suplementación, el balance hormonal, el ejercicio y la esfera afectivo-sexual. Además, promueve un paciente experto que se responsabilice de su tratamiento. Es un esfuerzo conjunto entre el médico y el paciente, quien debe comprometerse con su bienestar diario.
Alfonso Carabel señala que sus tratamientos se sirven de menús y pautas nutricionales específicas para los objetivos de cada paciente, ya sean estos de salud digestiva, metabólicos o de cambios en su composición corporal. Asimismo, informa a los pacientes de que el deporte es esencial para mejorar la salud y requiere tiempo e interés. Destaca que «un paciente informado es más consciente de la importancia de su participación activa en el tratamiento».
Edad biológica
El concepto de edad biológica es importante, ya que mide cómo de envejecido está el organismo a nivel molecular y celular. Conocer la edad biológica permite inferir la susceptibilidad a enfermedades relacionadas con el envejecimiento. La alimentación y la microbiota juegan un papel crucial en este proceso. La microbiota, compuesta por millones de microorganismos que conviven con nosotros, aporta beneficios y realiza funciones vitales. La interacción entre nosotros y nuestra microbiota es bidireccional, y se puede restaurar con prebióticos, probióticos y suplementos. Mantener el equilibrio de la microbiota depende de la nutrición y el ejercicio, lo cual está relacionado con la longevidad.
En las poblaciones más longevas, las personas de más de 100 años tienen una microbiota similar a la de personas de 40 años. Mantener una microbiota joven contribuye a vivir más y mejor. Es crucial que los pacientes se comprometan con su alimentación. El control del estrés y la esfera emocional también son fundamentales. El estrés altera la microbiota, el equilibrio hormonal y el sueño.
Finalmente, el doctor Peinado concluye que los pacientes deben ser proactivos en el cuidado de su salud. La doctora Nuevo enfatiza que no estar enfermo no es lo mismo que tener el mejor estado de salud y aboga por la medicina de las cuatro P: personalizada, preventiva, participativa y proactiva.
