El president de Foment, Josep Sánchez Llibre.

Déficit en inversión pública en infraestructuras de Cataluña: ¿Una amenaza a la competitividad y bienestar?

La inversión pública en infraestructuras de Cataluña, en lugar de reducirse, ha aumentado desde 2009, según un estudio actualizado por Foment del Treball. En 2021, el déficit de inversión pública en infraestructuras de Cataluña ya se acercaba a los 42.500 millones de euros, un incremento considerable desde los 39.369 millones de euros presentes en 2020. Solo en 2023, se incorporaron otros 3.117 millones de euros al déficit, más del doble del desfase registrado en 2022.

El estudio fue presentado por el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, junto con la responsable de la comisión de infraestructuras, Anna Cornadó; el jefe del departamento de Economía, Salvador Guillermo; y Lluís Moreno, presidente de la Cambra de Contractistes. Según la organización patronal, el déficit ha impactado especialmente en las inversiones del Estado y de la Generalitat.

Escándalo en la gestión de inversiones en infraestructuras

Sánchez Llibre calificó la situación como «escandalosa» y criticó la gestión del Estado y de la Generalitat en materia de inversiones en infraestructuras. Según él, la ausencia de inversión afecta a la competitividad y al bienestar de los ciudadanos. Sánchez Llibre instó a las administraciones a resolver esta situación, que consideró una «tomadura de pelo intolerable».

El presidente de Foment también señaló que es el momento de solicitar un gran pacto político en Cataluña para abordar el plan de infraestructuras. La organización patronal considera esencial mejorar la movilidad por ferrocarril, la interconectividad entre territorios, el transporte ferroviario de mercancías, las inversiones hídricas y el combate contra la sequía. Según Foment, estos problemas podrían resolverse con una inversión equivalente al 2,2% del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra similar a la media europea.

Por su parte, Anna Cornadó destacó que la inversión pública en España es mucho más irregular que en otros países europeos y debería ser más sostenida en el tiempo. Además, señaló que Cataluña tiene necesidades concretas y específicas debido a su peso industrial, su distribución territorial y su ubicación geográfica. Según Cornadó, el déficit de inversión en infraestructuras se acumula año tras año, lo que repercute negativamente en la economía, la sociedad y el medio ambiente de la comunidad.

Deficiencias específicas y propuestas de mejora

Salvador Guillermo recordó que el primer análisis de este déficit lo realizó Foment en 2019. Según los datos recopilados por la organización, la licitación de obras de todas las administraciones a lo largo de estos años está distanciada de la media del 2,2% en Europa. Solo en 2009 y 2010 se produjo superávit con respecto al 2,2% del PIB.

Lluís Moreno, vicepresidente de Foment, comparó el nivel inversor con 14 regiones europeas. Según Moreno, Cataluña se sitúa por encima de la media en kilómetros de autopistas, pero por debajo en densidad de carreteras y accidentes de tráfico. Además, destacó la necesidad de mejorar la seguridad de las carreteras. Moreno también señaló que el Estado y la Generalitat deberían incrementar sus inversiones en aproximadamente 1.000 millones de euros anuales y 400 millones adicionales, respectivamente.

Moreno también puso de manifiesto los desafíos existentes en el ámbito del ferrocarril, los puertos y los aeropuertos. En lo que respecta al ferrocarril, la densidad está por debajo de la media y existe un déficit en el mantenimiento. En cuanto a los puertos, se está por debajo de la media, especialmente en mercancías. Con respecto a los aeropuertos, se está por encima de la media en pasajeros, pero con el riesgo de colapso dado el aumento de la demanda, mientras que en mercancías está por debajo de la media.

En vista de estos desafíos, Foment destaca la importancia de cumplir con el plan de Rodalies, ampliar las líneas 1, 2, 3 y 4 de Metro, y planificar el transporte en zonas densamente pobladas como la Costa Brava, entre otras medidas. También se considera prioritario mejorar la conectividad internacional del aeropuerto mediante la conexión de alta velocidad de los aeropuertos de Girona y Reus con el de Barcelona.

Reivindicaciones y propuestas de la patronal

La organización patronal también aboga por el corredor del Mediterráneo para mejorar el transporte ferroviario de mercancías, entre otras medidas. Además, subrayan la necesidad de acelerar las inversiones para el autoabastecimiento hídrico y la lucha contra la sequía, con la ampliación de la desaladora de Tordera y las potabilizadoras del Besòs y el Llobregat, entre otras.

Sólo en 2023, se solicitó una inversión de 3.318 millones de euros, cuando, según las estimaciones de Foment, deberían haberse alcanzado los 6.400 millones. En ese año, la inversión con respecto al PIB bajó al 1,1%, frente al 1,5% que se había alcanzado en 2022. En los últimos años se había reducido la brecha, pero la tendencia se rompió en 2023 debido a la caída de la inversión del Estado.

En la misma línea, la Generalitat ha expresado en varias ocasiones su preocupación por el desfase entre lo licitado y lo realmente ejecutado. Según la Conselleria de Economía, desde 2010, se ha dejado de ejecutar el 49,6% de los presupuestos generales del Estado destinados a Adif y Renfe en Cataluña. Este análisis eleva a 3.639 millones de euros la suma que se ha dejado de ejecutar en los últimos 13 años, lo que agrava la relación con el Gobierno central a cuenta de los problemas en Rodalies.

Por Daniel