El pasado jueves, el Real Betis Balompié sufrió una decepcionante eliminación en la ronda previa a los octavos de final de la Liga Conferencia tras empatar 1-1 con el Dinamo Zagreb. Esta eliminación se produce tras una derrota por 0-1 en el partido de ida, marcando así un nuevo e inesperado fracaso en Europa para el equipo andaluz, después de su previa eliminación en la Europa League.
El encuentro, que se disputó en el estadio Maksimir, vio al Betis adelantarse con un gol del delantero congoleño Cédric Bakambu a los 38 minutos de juego. Sin embargo, la alegría fue efímera ya que el equipo croata igualó el marcador en la reanudación gracias a un tanto del japonés Takuro Kaneko en el minuto 59. A partir de ahí, el conjunto español fue incapaz de reaccionar con un juego rácano en ataque, sin dinamismo y sin ocasiones claras de gol.
Manuel Pellegrini, técnico del Betis, tuvo que hacer frente a hasta once bajas debido a lesiones de cinco jugadores, la no inscripción de otros cinco en este torneo y la sanción del central argentino Germán Pezzella, lo que obligó a retrasar la posición al medio Marc Roca.
El cuadro verdiblanco salió decidido, merodeando por el área croata con acercamientos del marroquí Ez Abde, el francés Nabil Fekir o Bakambu, pero sin lograr poner en apuros al portero Ivan Nevistic. Sin embargo, el Dinamo Zagreb, con Martin Baturina a los mandos y bien escoltado por Kaneko y el kosovar Arber Hoxha, empezó a inquietar al portero bético Rui Silva.
Tras un primer cuarto de hora de dominio verdiblanco, el partido se equilibró con el Dinamo Zagreb generando las ocasiones más claras. A pesar de ello, el Betis no se amilanó y siguió intentando poner en apuros a la zaga croata. Fue entonces cuando llegó el gol de Bakambu, tras un gran error del lateral Mauro Perkovic y un centro raso de Aitor Ruibal, el delantero congoleño desvió el balón con un sutil taconazo para lograr un golazo y el 0-1 con el que su equipo igualaba la eliminatoria.
En la reanudación, el goleador verdiblanco fue sustituido por Willian José debido a unas molestias, y a los pocos segundos, Fekir tuvo la oportunidad de marcar el segundo gol para el Betis, pero remató mal y su intento fue interceptado por un defensa.
En una segunda mitad llena de incertidumbre, al conjunto andaluz le faltó más empuje, más verticalidad y también claridad de ideas para desnudar el sólido sistema del Dinamo Zagreb. El empate llegó en un rápido ataque del equipo croata, con Hoxha superando a su par y centrando al área chica, donde Kaneko remachó a gol para hacer el 1-1 al filo de la hora de juego.
Con el empate, la eliminatoria se puso muy cuesta arriba para el Betis. Pellegrini dio entrada a Bellerín y más tarde a Rodri y al joven Pleguezuelo, pero su equipo, superado por la disposición del rival, nunca vio claro cómo superar la situación.
El equipo español apenas generó ocasiones claras y pudo ser aún peor cuando el árbitro pitó penalti por una entrada de Bellerín sobre Hoxha, aunque finalmente, avisado por el VAR, lo anuló tras revisar la acción en la pantalla.
En los últimos minutos, el Betis fue incapaz de meter miedo al Dinamo y casi nunca se le vio con opciones de forzar la prórroga, consumando su despedida de Europa en una noche muy decepcionante.
