El BCE prevé que la inflación siga cayendo pero no quiere apresurarse a bajar tipos

El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado que sus expectativas son que la inflación continúe moderándose durante el año 2024. Sin embargo, la institución necesita más datos antes de poder estar segura de que alcanzará el objetivo del 2% y, por consiguiente, decidir una posible bajada de los tipos de interés. La noticia ha sido comunicada por la presidenta del BCE, Christine Lagarde, en una reunión con la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara.

La inflación ha disminuido en los últimos meses, pero el BCE ha mantenido desde septiembre el tipo de interés oficial en el 4,5%, su nivel más alto en dos décadas. Esta medida se tomó para contener el aumento de los precios, después de haber aplicado 4,5 puntos de subida entre julio de 2022 y septiembre del mismo año. Lagarde ha destacado que existe un proceso de «desinflación» en marcha y que se espera que continúe en 2024. Sin embargo, la presidenta del BCE se ha negado a anticipar cuándo podría darse una bajada de los tipos de interés.

A pesar de la confianza en que se está dirigiendo hacia el 2% a medio plazo, Lagarde ha señalado que es necesario tener más seguridad antes de poder afirmar con certeza que esta tendencia es sostenible. Ha enfatizado que no se quiere correr el riesgo de que se revierta esta tendencia, lo cual invalidaría todo el trabajo realizado hasta ahora y obligaría a tomar medidas adicionales.

Lagarde ha reiterado que el consejo de gobierno del BCE decidirá «reunión a reunión» y en base a los datos que reciba de múltiples fuentes para determinar «el nivel apropiado y la duración de la restricción», teniendo en cuenta las perspectivas de inflación. La presidenta del BCE ha afirmado, “No nos vamos a quedar dormidos. Estamos decididos a lograr nuestro objetivo».

En enero, la tasa anual de inflación en la eurozona bajó al 2,8% y la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, cedió al 3,3%. Respecto a los factores que influirán en la inflación en los próximos meses, Lagarde ha destacado que se espera que el aumento de los salarios sea un impulso cada vez más importante.

El monitor de salarios del BCE, ha indicado que existen fuertes presiones sobre los salarios, pero los acuerdos muestran una estabilización en el último trimestre de 2023. El impacto de los sueldos en 2024 dependerá principalmente del resultado de las negociaciones colectivas. Lagarde ha subrayado que se perciben signos de persistencia en la inflación de los servicios.

En relación a la situación macroeconómica, Lagarde ha reconocido que la debilidad de la actividad afecta a varios sectores y que los datos indican que esta tendencia continuará «en el futuro próximo». A pesar de ello, algunos indicadores anticipan un repunte durante este año.

Finalmente, Lagarde ha anticipado que la revisión del marco operativo por el cual el BCE proporciona liquidez a los bancos «probablemente incluirá una combinación de una cartera de bonos, pero también operaciones de préstamo con diferentes vencimientos». En los próximos años, el volumen del balance del BCE será «menor» de lo que ha sido hasta ahora, tras haberse reducido ya como consecuencia del fin de las compras de deuda.

Por Daniel