Los jugadores del Bayern protestan al colegiado polaco Szymon Marciniak en el Bernabéu.

Polémica decisión arbitral empaña la clasificación del Real Madrid a la final de la Champions

El Real Madrid selló su pase a la final de la Champions en el icónico estadio de Wembley, en un partido que estuvo impregnado de la épica que caracteriza a estas instancias del torneo más prestigioso de Europa. Sin embargo, la celebración del conjunto blanco se vio ensombrecida por una polémica decisión arbitral que desató una ola de críticas y cuestionamientos.

El equipo merengue, que es conocido por su habilidad para superar situaciones adversas en la Champions, vio cómo en el último minuto del partido, el defensor holandés Matthijs De Ligt marcaba el gol del empate a dos para el Bayern de Múnich. No obstante, el juez de línea, Szymon Marciniak, anuló el tanto por un supuesto fuera de juego, lo que desató la indignación del conjunto bávaro.

El Bayern de Múnich argumentó que no parecía fuera de juego, por lo que cuestionó la premura del asistente en levantar la bandera y anular la jugada. La crítica principal radicó en que la decisión final no se dejó en manos del VAR, que es el sistema que se utiliza para revisar las jugadas polémicas en el fútbol.

De acuerdo con De Ligt, quien fue el autor del gol que no subió al marcador, el asistente admitió su error al final del encuentro. «El asistente nos admitió al final que cometió un error y que lo lamentaba«, afirmó el central holandés.

Sin embargo, las disculpas del árbitro asistente no sirvieron para aplacar el enojo del entrenador del Bayern, Thomas Tuchel. El técnico alemán se mostró furioso por la decisión y en una entrevista a una televisión con derechos, calificó la anulación del gol como una «decisión desastrosa«.

Tuchel fue aún más crítico en la rueda de prensa post-partido, donde expresó su descontento con la actuación de los colegiados. «Es una semifinal, no es el momento de disculparse. No es momento de cometer errores tan graves«, criticó el técnico alemán. Además, añadió que «hay que tener muchos huevos para levantar la bandera en una situación así si no lo tienes claro«.

De Ligt, por su parte, coincidió con su entrenador en que la decisión fue un error. El defensor holandés dijo que «si no está claro el fuera de juego tienes que dejar jugar. Ha sido un gran error y una vergüenza«. Sin embargo, también reconoció que el Real Madrid mereció ganar y pasar a la final.

La opinión generalizada entre los expertos es que el linier cometió un grave error. César Barrenechea Montero, un reputado colegiado, opinó que el árbitro asistente se precipitó. Por su parte, Iturralde González, otro reconocido árbitro, calificó la gestión de la jugada como «nefasta».

En definitiva, la clasificación del Real Madrid a la final de la Champions estuvo marcada por una polémica decisión arbitral que dejó un sabor amargo en el Bayern de Múnich. Sin embargo, el equipo blanco celebró su pase a la final y buscará levantar su decimocuarto título de la competición en Wembley.