Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Como periodista deportivo, he experimentado y contado muchas historias. Algunas pueden ser difíciles de creer, pero eso no cambia la realidad de lo que sucedió. Esta es una de esas historias. Y si los fanáticos del Barça, los culés, me leen, sabrán que no estoy inventando nada.

El fin de semana del Gran Premio y el partido Real Madrid vs Bayern

El fin de semana pasado se celebró el Gran Premio de MotoGP en Le Mans, Francia, uno de los circuitos más emblemáticos del ‘motorsport’ mundial. A media tarde del viernes, tomé un avión de Vueling rumbo a París y desde el aeropuerto Charles De Gaulle, alquilé un coche para conducir hasta ese peculiar pueblecito francés, a 208 kilómetros de la capital.

Antes de subirme al avión, me llamó mi amigo Jordi Tomás, un culé apasionado. Tenía que coger un vuelo hacia Bilbao. Me dijo que se quedaría esa noche para ver cómo el Bayern eliminaba al Real Madrid. Le sugerí que fuera esa noche a Bilbao y se olvidara del Bayern. Le aseguré que el Real Madrid ganaría, como siempre, en el tiempo de descuento. Su reacción al llegar a Sondika fue inolvidable.

Una vez en París, Jesús Robledo, mi amigo fotógrafo de Repsol y de la agencia italiana FARO, me recogió en el coche de alquiler e iniciamos el viaje hacia Le Mans, justo cuando comenzaba el partido del Bernabéu. Jesús, conocido como ‘Porrita’ entre nosotros, hasta hace un año no sabía quién era Leo Messi. Eso te da una idea de su interés por el fútbol.

¡Patapam!, lo de siempre

Resultó que el Real Madrid estaba perdiendo en el minuto 80 del juego y Jesús me dijo con su acento de San Fernando: «Ea, pues ya han eliminado al Real Madrid». En ese momento, Carlo Ancelotti decidió meter a Joselu al campo. Le advertí a Jesús que venía la remontada del Madrid. Me respondió con incredulidad: «Pero si no queda na». Le repliqué que para el Real Madrid, diez minutos es un mundo, un día entero, una vida. Y ¡patapam! Pobre Robledo, se quedó atónito a pesar de no ser un experto en fútbol.

Después del viaje, llegamos a la casa que habíamos alquilado en Le Mans y nos recibieron nuestros otros dos amigos del Mundial, los grandiosos fotógrafos Alejandro Ceresuela, que trabaja para los hermanos Marc y Alex Márquez, y Alex Farinelli, socio de Jesús en FARO.

Alejandro, o ‘Cere’, me contó una increíble coincidencia. En el minuto 80, cuando el Real Madrid perdía, revisaron las apuestas. Por un euro, te daban 8,50. Alejandro le propuso a Alex apostar 100 euros a favor del Real Madrid. Alex, incrédulo, solo apostó 10 euros. ¡Qué decisión!

Otra gran derrota

El Real Madrid siempre gana. No es como el Barça de Joan Laporta, que incluso fue eliminado en casa por el Olympiacos y quedó sin Final Four de baloncesto, donde sí estará, de nuevo, Sarunas Jasikevicius, recién despedido del Palau Blaugrana, con el Fenerbahçe. Por cierto, el Palau estaba mudo, con Laporta en el palco y sin un solo pito. La anestesia funciona de maravilla.

El Real Madrid, que está en camino de convertir a Florentino Pérez en el nuevo Santiago Bernabéu si no lo es ya, protagonizó anoche su remontada número 12 de la temporada: 1-3 Almería, 2-1 Getafe, 2-1 Real Sociedad, 2-3 Nápoles, 1-2 Barça, 4-2 Nápoles, 2-3 Unión Berlín, 5-3 Atlético, 3-2 Almería, 1-2 Las Palmas, 3-2 Barça y 2-1 Bayern de Munich. Increíble, ¿verdad?

Si logras hacer eso, no es por casualidad. No hay suerte ni chiripas en las remontadas del Madrid, capaz de convertir a un futbolista como Joselu en el escudero de Dios, en el San Pedro del fútbol.

En diciembre de 2020, Laporta colgó una enorme lona en el Paseo de la Castellana, en Madrid, frente al estadio Santiago Bernabéu. La lona, de 50 metros de largo por 20 de ancho, llevaba la frase «ganas de volver a veros». Jordi me envió un WhatsApp con la imagen de la pancarta y dos frases: «Gana las elecciones, pero esta pancarta nos la vamos a comer con patatas, ya verás». Y sí, con patatas y mucho kétchup. Mientras el Real Madrid sigue ganando, el Barça sigue perdiendo partidos, títulos, dinero, credibilidad, imagen, reputación, presente, futuro… Quizás Laporta o su ideólogo deberían haber pensado en algo más retorcido, original y real: Ganas de volver a veros…ganar, en el tiempo añadido.