Àlex Abrines captura un rebote defensivo.

Tradición quebrada: Barcelona y Mónaco sufren derrotas en quinto partido de eliminatoria en la Euroliga

La Euroliga, uno de los torneos de baloncesto más prestigiosos de Europa, experimentó una sacudida en las últimas etapas de su eliminatoria. En un giro inesperado de los acontecimientos, la tradición que casi garantizaba una victoria local en el quinto partido de la eliminatoria, que se había mantenido en 19 ocasiones anteriores, se rompió en dos lugares diferentes. Primero, en Mónaco, donde el equipo local cayó ante el Fenerbahce dirigido por Saras Jasikevicius, en un partido que terminó 79-80. Luego, el Barcelona también sufrió una derrota en casa, cayendo 59-63 en el Palau Blaugrana.

El Barcelona, que luchó con todas sus fuerzas durante el partido, finalmente se desmoronó, agotado por la intensidad del esfuerzo que le exigía el Olympiacos. Este último triunfo de los griegos evitó un nuevo clásico en la Final Four de Berlín, donde se enfrentarán al Madrid. La otra semifinal enfrentará al Panathinaikos y al Fenerbahce, que previamente había derrotado al Mónaco en el Principado con un triple decisivo del exjugador del Barcelona, Calathes, durante el tiempo extra.

El Barça lucha pero cae ante el Olympiacos

El Barcelona, conocido por su habilidad para cambiar su forma de juego e inconsistencia, mostró una versión diferente de sí mismo durante el partido. A pesar de ser acusado de blandura e inconsistencia en el pasado, el equipo mostró un desempeño que se reservaba para las grandes ocasiones. Esta adaptabilidad fue necesaria contra un adversario tan formidable como el Olympiacos, que inicialmente no comprendió que estaba enfrentando al mismo Barcelona que había vapuleado en El Pireo.

A pesar de su feroz defensa, el Barcelona olvidó atacar. El desgaste en el campo propio redujo la precisión necesaria para ganar, una precisión que recuperó el Olympiacos en la etapa final, fresco y lúcido. El equipo griego estaba perdiendo hasta el minuto 35, cuando McKissic cambió el marcador a 47-49, obligando a Roger Grimau a pedir un tiempo muerto. Aunque Abrines logró un empate, nadie más en el equipo pudo mantener el ritmo y el marcador se disparó a 49-57 a falta de dos minutos, reducido levemente a 54-57. La cadena de errores ofensivos continuó, sin que nadie se inspirara para acompañar a Laprovittola, el líder en todas las facetas.

Porcentajes de sonrojo y adaptación necesaria para el Barcelona

Los porcentajes de tiro durante el partido fueron motivo de sonrojo. Kalinic no logró anotar en siete intentos, mientras que Parker sólo logró un mate en ocho intentos. Sin embargo, el verdadero desafío era controlar el partido, y eso se logró con ventajas que nunca superaron los ocho puntos. El Olympiacos logró empatar en el tercer cuarto (40-40) y desaprovechó dos ataques consecutivos para tomar la delantera. El vuelco se consumó a cinco minutos del final con el 46-49. Ese golpe conmocionó al Barcelona, como si de repente hubiera perdido la fe.

Resumen del partido: Barcelona, 59 – Olympiacos, 63

FC Barcelona: Satoransky (2), Laprovittola (17), Kalinic (0), Parker (4), Vesely (6) –cinco inicial– Hernangómez (9), Jokubaitis (2), Rubio (6), Abrines (13), Da Silva (0).
4 de 26 triples (Laprovittola, Abrines, 2), 37 rebotes, 12 ofensivos (Laprovittola), 17 asistencias (Laprovittola, 4).

Olympiacos: Walkup (3), Canaan (6), Papanikolau (11), Peters (6), Fall (0) –cinco inicial–, Williams-Goss (8), Petrusev (5), Wright (2), Larentzakis (0), Milutinov (10), McKissic (12).
6 de 23 triples (Papanikolau, 3), 43 rebotes, 12 ofensivos (Milutinov, 3), 15 asistencias (Williams-Goss, 4).

Parciales: 12-9; 15-16; 13-15; 19-23.
Árbitros: Sreten Radovic, Damir Javor, Uros Nikolic.
Pabellón: Palau Blaugrana.
Espectadores: 7.742.