Imagen de archivo de un AVE

La promesa de una línea de alta velocidad que uniría a Madrid y Lisboa fue establecida por primera vez en noviembre de 1988. La idea era que este tren de alta velocidad, o AVE, pasaría por la comunidad de Extremadura, y hasta Puertollano en Ciudad Real. Se esperaba que la línea estaría terminada entre 1995 y 1996. Sin embargo, a pesar de las promesas y compromisos, la alta velocidad nunca llegó a Extremadura.

El último compromiso asumido por el estado fue que la conexión AVE entre Madrid y Lisboa estaría lista en 2030. El anuncio de que el Mundial de Fútbol de 2030 se celebrará en España, Portugal y Marruecos había avivado la esperanza de que los plazos se cumplieran esta vez. La necesidad de una conexión ferroviaria directa y rápida entre España y Portugal es crucial, ya que actualmente, el viaje en tren desde Madrid a Lisboa requiere nueve horas y media y tres transbordos.

Sin embargo, la realidad ha demostrado ser diferente. La semana pasada, el comisionado del Gobierno español del Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián, informó en un encuentro celebrado en Bruselas que la conexión de alta velocidad no estará lista hasta 2032. Esta fecha está condicionada a que Portugal pueda cumplir con estos plazos.

En la actualidad, todavía hay mucho trabajo por hacer. La plataforma extremeña aún no se ha terminado. La ruta entre Plasencia y Talayuela todavía está en construcción, y aún queda por establecer la conexión internacional entre Badajoz y Elvas. En Castilla-La Mancha, el proyecto se encuentra paralizado en Toledo y Talavera de la Reina, donde la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) ha estado en trámite durante tres años.

En Portugal, la situación no es más alentadora. Se requiere la construcción de un puente para atravesar el río Tajo y conectar Lisboa y Évora, algo que no estará listo en 2030.

A pesar de los desafíos, el compromiso de acelerar la llegada de la alta velocidad sigue en pie. La Unión Europea ha firmado un «acto de ejecución», que permitirá priorizar las inversiones en esta infraestructura. El objetivo es que al menos la electrificación entre Madrid y Lisboa esté terminada para 2027.

Este avance permitirá que los trenes circulen con tracción eléctrica por estas vías, lo que permitirá aumentar la velocidad hasta 220 km/h (en el caso de un Alvia) o 250 km/h (si es un Avant). Sin embargo, esto no significa necesariamente que el AVE llegue a Extremadura.

El Corredor Atlántico Sudoeste Ibérico celebrará un nuevo foro el próximo 6 de mayo en Madrid, con la mirada puesta en las próximas elecciones europeas, para exigir que el AVE sea una realidad para 2032.

Por Daniel