La Comisión Europea está intensificando su supervisión de las empresas extranjeras, particularmente aquellas de terceros países, que se benefician de subsidios públicos al participar en licitaciones en los Estados miembros. Esta acción se produce una semana después de que la Comisión abriera una investigación sobre dos empresas chinas de paneles solares. En esta ocasión, el objetivo del escrutinio son los fabricantes de turbinas eólicas que han participado en el desarrollo de parques eólicos en España, Grecia, Francia, Rumanía y Bulgaria. La vicepresidenta de la Comisión y responsable de Competencia, Margrethe Vestager, ha confirmado estos hechos.
La Comisión ha estado investigando a las empresas extranjeras que sospecha han obtenido una ventaja indebida en las licitaciones públicas. La licitación pública de trenes en Bulgaria es un ejemplo de un caso en el que una empresa estatal china retiró su oferta tras ser investigada por sospechas de ventajas injustas. Recientemente, Vestager declaró que la Comisión ha abierto investigaciones sobre ofertas de empresas chinas que podrían haber recibido ventajas indebidas en una licitación pública de paneles solares en Rumania. Además, se ha lanzado una nueva investigación sobre los proveedores chinos de turbinas eólicas.
Vestager, en un discurso sobre tecnología y política en la universidad estadounidense de Princeton, enfatizó que las acciones de la Comisión no buscan limitar el éxito de Pekín en la industria de los aerogeneradores. En cambio, el objetivo es restaurar la justicia en las relaciones económicas. «Todos son bienvenidos a tener éxito. Todo el mundo es bienvenido a comerciar con Europa. Pero tienen que respetar las reglas», dijo. También defendió un enfoque «más sistemático» en lugar de abordar los casos de manera individual.
El caso de los paneles solares establece un precedente. Vestager advirtió que no podemos permitirnos que lo sucedido con los paneles solares se repita con los vehículos eléctricos, la energía eólica o los chips. Haciendo referencia a cómo China llegó a dominar la industria de los paneles solares, la vicepresidenta explicó que China atrajo inversiones extranjeras a su gran mercado interno, adquirió la tecnología, concedió subsidios masivos a los proveedores nacionales, cerró su mercado a las empresas extranjeras y exportó su exceso de capacidad a precios bajos. Como resultado, «menos del 3% de los paneles solares instalados en la UE» se producen en Europa.
Vestager continuó diciendo que este «manual» se aplica ahora en todas las áreas de tecnologías limpias y semiconductores heredados. El apoyo de China a la oferta para abordar su crisis económica es, según Vestager, «peligroso» para la competitividad y la seguridad económica. Expresó su preocupación por cómo las dependencias unilaterales pueden usarse en contra de Europa y Estados Unidos, que dependen de terceros países para obtener tecnologías críticas y las materias primas necesarias para producirlas. «China es para nosotros a la vez un socio, un competidor económico y un rival sistémico. Y las dos últimas dimensiones son cada vez más convergentes», advirtió sobre el potencial peligro que representa la economía china.

