En un intento por combatir la desinformación electoral, los Estados Unidos han dado un paso significativo. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) anunció el jueves la prohibición de las llamadas automáticas generadas con inteligencia artificial (IA). Esta medida se produce poco más de dos semanas después del escándalo que involucró la suplantación de la voz del presidente Joe Biden en un intento de engañar a los votantes demócratas.
La presidenta de la FCC, Jessica Rosenworcel, emitió una advertencia en un comunicado. «Parece algo de un futuro lejano, pero ya está aquí», declaró. Según ella, los «malos actores» están utilizando voces generadas por IA en llamadas no solicitadas para extorsionar a familiares vulnerables, imitar a celebridades y desinformar a los votantes.
La decisión, que fue adoptada de forma unánime, se basa en una ley de hace 30 años destinada a frenar las llamadas no deseadas. Esta medida se ha ampliado para incluir aquellas generadas con sistemas de IA generativas, que ahora se consideran ilegales. La FCC tiene como objetivo proporcionar un marco legal que otorgue a los estados del país más capacidad para perseguir este tipo de manipulación.
A finales de enero, se informó que miles de electores demócratas recibieron una llamada no solicitada en la que una voz que imitaba a Biden les pedía que no votaran en las primarias de New Hampshire. Esta fue una de las primeras instancias de este tipo de interferencia en el proceso democrático. El Fiscal General del estado ha iniciado una investigación penal contra una empresa con sede en Texas sospechosa de estar detrás de este engaño.
Los programas de IA que pueden replicar la imagen o la voz de políticos y famosos se están volviendo cada vez más sofisticados y accesibles para el público en general. Esto ha abierto la puerta a una gama de malos usos que preocupan a los expertos. Muchos temen una avalancha de desinformación en las próximas elecciones presidenciales de EEUU en noviembre. Según The New York Times, los seguidores de Donald Trump, quien aspira a la Casa Blanca, ya están utilizando estas herramientas para atacar a los jueces que investigan al expresidente y a sus rivales políticos.
EEUU aún no ha implementado ninguna ley federal que prohíba el uso de falsificaciones con IA para los anuncios políticos. Ante la inacción del Congreso, una docena de estados han aprobado legislaciones destinadas a restringir estos usos. Grandes empresas tecnológicas como Google, Meta (propietaria de Facebook e Instagram) y OpenAI (creadora de ChatGPT) han prohibido el uso de su IA para la propaganda política. Sin embargo, estas prohibiciones por parte de las empresas tecnológicas no garantizan una solución completa al problema.
A medida que la tecnología de IA se vuelve más sofisticada y accesible, el potencial de su mal uso en la esfera política se hace cada vez más evidente. La reciente decisión de la FCC es un paso en la dirección correcta para combatir esta amenaza, pero sigue siendo solo una parte de la solución. Se necesita una acción más amplia y coordinada para garantizar la integridad de las futuras elecciones y proteger a los votantes de la desinformación.
