Varios aficionados observan ánsares en plena migración.

La migración animal, un fenómeno natural que ocurre cada año, implica el desplazamiento de miles de millones de animales. Entre las especies migratorias, algunas de las más icónicas del mundo se encuentran en peligro. Según un informe de las Naciones Unidas (ONU), una de cada cinco especies migratorias está en peligro de extinción.

Las especies migratorias incluyen tortugas marinas, ballenas y tiburones de los océanos, elefantes, felinos salvajes y rebaños de mamíferos ungulados que recorren diariamente llanuras y desiertos, aves rapaces, acuáticas y cantoras que surcan los cielos, e incluso insectos como la mariposa monarca.

El informe de la ONU titulado «Estado de las especies migratorias en el mundo», publicado por la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), indica que estas especies son un tesoro natural común y su supervivencia y conservación son responsabilidad de todos, sin importar las fronteras nacionales.

La principal conclusión del estudio es que el estado general de conservación de las especies migratorias se está deteriorando. Aunque algunas especies incluidas en las listas de protección de la CMS muestran avances, reflejan una tendencia más generalizada de degradación.

El informe insta a que las necesidades de conservación y las amenazas a las que se enfrentan las especies migratorias deben abordarse «con más eficacia, a mayor escala y con renovada determinación».

Además, subraya la necesidad de tomar «medidas urgentes» para evitar la extinción de las especies clasificadas como ‘En peligro crítico’ y ‘En peligro’. Esta categoría incluye una parte considerable de todas las especies de peces marinos y de agua dulce (79%) y tortugas marinas (43%) que figuran en las listas de la CMS.

El informe también destaca la existencia de 399 especies amenazadas que no están incluidas actualmente en la Convención y que requieren especial atención, ya que aún no se benefician de la protección internacional otorgada por la Convención.

Sorprendentemente, la sobreexplotación, que incluye la captura de poblaciones silvestres mediante extracción intencionada de su medio natural, como la caza y la pesca, y la captura incidental de especies no objetivo, se identifica como la mayor amenaza para muchas especies migratorias, superando incluso a la pérdida y fragmentación del hábitat.

Además, la contaminación lumínica y acústica, el cambio climático y las especies invasoras también son amenazas críticas para las especies migratorias.

El informe enfatiza que la información sobre los hábitats claves de las especies migratorias es crucial para la adopción de medidas eficaces de conservación y para el cumplimiento de las medidas de protección de las especies migratorias relacionadas con las inversiones en infraestructuras y otras actividades económicas.

Por último, los autores del informe instan a la cooperación internacional para frenar la disminución de las poblaciones de las especies migratorias y subrayan la necesidad de actuar de forma urgente. También hace un llamado a redoblar los esfuerzos para luchar contra la captura insostenible e ilegal de especies migratorias, reducir drásticamente las capturas accesorias e incidentales, e identificar todos los sitios clave para las especies migratorias y tomar medidas para protegerlos o conservarlos.

En el marco de la CMS, ya se están realizando una gran cantidad de proyectos de colaboración para abordar estos desafíos, pero estos esfuerzos deben «fortalecerse y ampliarse» para frenar el declive de las especies migratorias y favorecer la recuperación de las poblaciones y sus hábitats.