Otra España para gozar | El Periódico

Una España coral derriba la fortaleza de la Francia de Mbappé

En un encuentro emocionante, lleno de sorpresas y grandes jugadas, la selección española dejó en evidencia a la Francia de Kylian Mbappé, un equipo que desde 2014 no había sido derrotado en noventa minutos de una eliminatoria. Con una actuación excepcional de jugadores como Lamine, Nico, Cucurella, Olmo, Fabián y Rodri, España mostró su dominio y versatilidad en el campo, un equipo que sabe controlar la pelota y defenderse sin ella.

El equipo español demostró ser una selección de récord, al convertirse en el primer equipo en encadenar seis victorias en la Eurocopa. Si logra la séptima victoria en la final contra los Países Bajos o Inglaterra, España será la única selección con cuatro Eurocopas a su nombre.

Un comienzo con soltura

El equipo español comenzó el partido con soltura y expansión, en contraste con una Francia reconocible pero restringida. Francia, que suele jugar de manera contenida, tuvo que enfrentarse a un Mbappé desenmascarado en Múnich. Sin embargo, la sorpresa llegó con el primer gol de Francia, gracias a un golpe de cabeza de Kolo Muani, que logró pasar desapercibido entre Laporte y Cucurella.

Este gol inicial fue un golpe para España, que tuvo que enfrentarse a un rival conocido por su defensa férrea. Francia había concedido solo un gol en todo el torneo, y ese gol fue de penalti. Pero la Roja no se amedrentó y siguió jugando con determinación y empuje pese a la sacudida del gol inicial.

La recuperación de la Roja

Pero la Roja, bajo el liderazgo de Luis de la Fuente, no se rindió. Al frente, Rodri, un jugador que debería ser una celebridad por su habilidad y destreza en el campo, comenzó a dar avisos en la periferia de Maignan junto con Lamine, Nico y Olmo. Con la zaga francesa acorralada en su área, Lamine, que cada vez tiene más juego interior en su repertorio, logró superar a los defensas galos y marcó un gol espectacular en la escuadra derecha del portero del Milan.

El gol de Lamine no solo fue un golazo, sino una demostración de su talento y habilidad, que dejó en evidencia a la defensa francesa. Con este gol, España se puso por delante en el marcador, forzando a Francia a abandonar su estilo de juego preferido y comenzar a remar para recuperar la ventaja.

Un cambio de táctica

Con la presión de tener que remontar el partido, Francia tuvo que cambiar su estrategia, buscando el ataque a través de Mbappé y Dembélé. Esto supuso un nuevo desafío para España, que tuvo que enfrentarse a un rival poco estético pero con un chasis fuerte. A pesar de ello, España no se amilanó y supo adaptarse a la nueva situación, demostrando una vez más su versatilidad y capacidad para enfrentarse a cualquier adversidad.

El cierre del partido

En los últimos minutos del partido, Francia intentó dar un golpe de efecto con la entrada de Giroud, Mbappé centrado y Griezmann por la derecha. Pero España no se amilanó y Lamine, a punto de cumplir los 17 años, estuvo cerca de repetir su golazo. Finalmente, la Roja logró mantener la ventaja y se clasificó para la gran final del domingo en Berlín, dejando a una Francia sorprendida y a un mundo del fútbol extasiado ante otra brillante actuación de la selección española.