Mejoras en la cobertura móvil de Galicia: un paso hacia el futuro
Una vez abandonado el camino principal y entrado en Cenlle, Orense, en la ruta hacia Vilar de Rei, la cobertura móvil comienza a desvanecerse. Los iconos de señal se reducen y las aplicaciones de mensajería y redes sociales ya no funcionan tan fluidamente como antes. A pesar de esto, una nueva torre de telecomunicaciones se destaca en medio del monte. Sin embargo, las comunicaciones se vuelven aún más difíciles en A Lama, una ubicación geográficamente más baja, pero mejoran en Cima de Vila. En este entorno rural, María, una residente de A Lama, recuerda cómo solían subir al monte de O Chao por las noches para poder realizar llamadas a la familia.
Despliegue de una nueva torre en Vilar de Rei
La mejora en la cobertura que ha experimentado Mari en Sainza se debe a la instalación de una nueva torre en Vilar de Rei. Esta es parte de un despliegue que está llevando a cabo la Xunta, a través de la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega), con el objetivo de cubrir las áreas sin cobertura que afectan a más de 7.000 personas en unos 290 núcleos de población, dispersos por 65 concellos de las cuatro provincias gallegas. Según Julián Cerviño, director de Amtega, el problema no es técnico, sino de mercado. Los operadores privados ven altos costes y baja rentabilidad en estas áreas rurales.
La Xunta y la cobertura móvil en zonas aisladas
En 2018, la Xunta decidió tomar medidas y solicitó al Gobierno, que tiene las competencias pertinentes, llevar la cobertura móvil a las zonas más aisladas. No era una propuesta descabellada, ya que Italia ya había realizado un movimiento similar en la provincia de Bolzano por su atractivo turístico. En Galicia, donde el 4G ya llega al 98% de la población, el objetivo es también reforzar el atractivo del Camino de Santiago, pero a un nivel más amplio, el objetivo es atraer y retener población, estimular la economía local, mantener y crear empleos y, no menos importante, abordar posibles problemas de seguridad.
Galicia pionera en extensión de telefonía móvil
Debido a la naturaleza altamente regulada y vigilada del mercado de telecomunicaciones, el proceso fue «duro, largo y tedioso», pero también «complejo», admite Cerviño. Sin embargo, Galicia ha sentado un precedente: es la primera región de Europa autorizada a disponer de ayudas para extender la telefonía móvil. Gracias a estas gestiones, la Xunta dispone de un presupuesto de unos 11 millones de euros, de los cuales tres cuartas partes van destinadas a la infraestructura y el resto, 3,7 millones, a subvencionar a Vodafone, que presta el servicio.
Retos y satisfacciones en el camino hacia la digitalización
El desafío de la ejecución no es menos complicado. Junto a la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), Amtega ha trabajado con los concellos, los responsables de ceder las parcelas donde ubicar las antenas y repetidores. Sin embargo, antes de eso, hay que determinar las zonas susceptibles, determinar su titularidad, valorar sus condiciones técnicas, entre otros retos. Cerviño comparte que estos desafíos burocráticos han causado «muchos quebraderos de cabeza», pero también «dan satisfacciones, en el medio plazo».
Beneficios de la cobertura móvil en áreas rurales
Con la mejora de la cobertura móvil en áreas rurales, lugares como Cenlle, Baños de Molgas, Calvos de Randín y Cervo han experimentado una mejora notable en la calidad de las telecomunicaciones. La alcaldesa de Cenlle, Rebeca Sotelo, celebra este avance, ya que comprende la importancia de las telecomunicaciones para los negocios locales y los residentes. Además, menciona la fibra como un factor diferencial «a la hora de que la gente pueda venir o no».
La tercera edad y las telecomunicaciones
La mejora en las telecomunicaciones también tiene un impacto significativo en la tercera edad. Muchos residentes mayores dependen de las telecomunicaciones para mantenerse conectados con sus seres queridos y acceder a servicios esenciales. La mejora de las telecomunicaciones en áreas rurales es, por lo tanto, un paso crucial para garantizar su bienestar y seguridad.
«Lo fácil es decir ‘es cosa del Estado’, y ponerse de lado»
Para Julián Cerviño, director de Amtega, hubiera sido más fácil decir «esto es cosa del Estado», que posee las competencias. Sin embargo, el ejecutivo gallego optó por asumir una fórmula excepcional y paliativa, administrativamente compleja, para suplir «ineficiencias» que causa el Gobierno. Asegura que la ausencia de una «cogobernanza» real en el campo de las telecomunicaciones no pasa de ser «un eslogan»: el Gobierno deja de lado a las CCAA y sólo habla con los operadores.
