«No somos un país sin ley, el orden debe prevalecer»

En un intento por abordar la creciente tensión en las universidades estadounidenses, el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, se pronunció el jueves sobre las protestas pro-palestinas. Estas manifestaciones han tomado las universidades y, en días recientes, han derivado en desórdenes y episodios de violencia.

«Todos hemos visto las imágenes», dijo Biden, refiriéndose a las intervenciones policiales para imponer el orden en campus universitarios, incluyendo los de la Universidad de Columbia en Nueva York y la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA). Las imágenes y testimonios de confrontaciones entre estudiantes y la policía han circulado ampliamente en las redes sociales y los medios de comunicación.

El presidente destacó que las tensiones en los campus ponen a prueba dos principios fundamentales de la sociedad estadounidense: el derecho a la libertad de expresión, de asamblea pacífica y de que las voces sean escuchadas; y el imperio de la ley. «Ambos deben ser respetados», dijo Biden, subrayando el difícil equilibrio que las autoridades universitarias deben mantener entre el derecho a la protesta de los estudiantes y la necesidad de mantener el orden en la vida académica.

«La protesta pacífica es una gran tradición estadounidense para responder a asuntos importantes. Pero no somos un país sin ley. Somos una sociedad civilizada y el orden debe prevalecer», insistió el presidente. Estas palabras llegan en un momento en que Biden se encuentra en una delicada posición política. Las movilizaciones a favor de Gaza, contra la operación militar israelí y contra el apoyo de EE.UU. a su gran socio en Oriente Próximo, amenazan con erosionar aún más su apoyo entre el electorado joven. Al mismo tiempo, los desórdenes pueden dar munición a sus rivales políticos, quienes acusan a su administración de ser débil en el manejo de la criminalidad y permitir el caos.

El 22 de abril, Biden se refirió a las protestas por primera vez, condenando los episodios de antisemitismo vinculados a estas movilizaciones. Sin embargo, durante su discurso del martes, que no estaba en su agenda y fue incluido para tratar de controlar el mensaje ante la avalancha de protestas, el presidente fue claro: «Las protestas violentas no están protegidas en EE.UU. Las protestas pacíficas, sí».

Biden condenó el vandalismo, la ocupación de espacios, el rompimiento de ventanas, el cierre de los campus, y la forzada cancelación de las clases y las graduaciones, calificándolos como actos que están contra la ley. «Nada de esto son protestas pacíficas, lo mismo que amenazar, intimidar o meter miedo a personas. Disentir es esencial para la democracia, pero la disensión nunca debe llevar al desorden», sostuvo.

La postura de Biden se resume en una frase: «Hay derecho a protestar, pero no derecho a crear caos». Además, reiteró su condena contra el acoso y los ataques a estudiantes judíos. Subrayó que no hay lugar en el campus o en cualquier otro lugar de E.UU., para el antisemitismo o amenazas de violencia contra estudiantes judíos.

Biden se abstuvo de responder a las preguntas de los periodistas. Cuando le preguntaron si las protestas le harían cambiar sus políticas hacia la guerra de Gaza, simplemente respondió con un seco «no». La misma respuesta dio cuando le preguntaron si apoyaba el envío de la Guardia Nacional a los campus, como han exigido algunos líderes republicanos.