Oficina del SEPE en Barcelona.

El Gobierno de coalición en España actualmente está considerando una posible subida del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM). Este indicador es fundamental en la determinación de la cuantía de las prestaciones o subsidios por desempleo, que son actualmente percibidos por casi 2,9 millones de personas en el país. Además, el IPREM también establece los requisitos de ingresos necesarios para acceder a una vivienda de protección oficial (VPO).

La actualización de este indicador significaría un aumento en los ingresos de los más vulnerables, a pesar de que la posibilidad de implementar nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) se ha visto afectada por el adelanto electoral en Catalunya.

El IPREM es un baremo que se utiliza para calcular una variedad de ayudas públicas, incluyendo las cuantías mínimas y máximas de las prestaciones por desempleo. Cada año, la decisión de aumentarlo o mantenerlo estable recae en el Gobierno. A pesar de que ha habido periodos en el pasado en los que el IPREM ha permanecido congelado durante años, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha expresado su intención de aumentarlo en un 3%, aunque todavía no se ha concretado nada.

Originalmente, el cálculo de los subsidios para desempleados se basaba en el salario mínimo interprofesional (SMI). Sin embargo, desde hace más de una década, estos se revalorizan de acuerdo al IPREM. Este indicador también determina el umbral de ingresos por debajo del cual una persona puede solicitar asistencia jurídica gratuita. En la actualidad, el IPREM en España está establecido en 600 euros mensuales o 7.200 euros anuales.

Los subsidios no contributivos, que son aquellos que perciben las personas en desempleo independientemente de lo que hayan cotizado antes y siempre que cumplan determinados requisitos, se calculan en base a un porcentaje del IPREM. Si el IPREM aumenta, también lo hará el subsidio.

Por ejemplo, la ley actual establece que un desempleado mayor de 52 años tiene derecho a cobrar un subsidio equivalente al 80% del IPREM, es decir, 480 euros al mes. Esta misma cuantía se aplica a las personas que reciben la Renta Activa de Inserción (RAI).

La subida del IPREM también afectará las prestaciones contributivas que reciben las personas en desempleo o en erte. El importe final de estas prestaciones depende de la base reguladora de cada persona, la cual, a su vez, depende de su salario. Sin embargo, las prestaciones tienen un importe limitado, tanto por arriba como por abajo.

Actualmente, la cuantía mínima de la prestación es de 560 euros al mes para personas sin hijos a cargo y de 749 euros al mes para personas con hijos a cargo. Por otro lado, la cuantía máxima es de 1.225 euros para personas sin hijos a cargo, de 1.400 euros para personas con un hijo a cargo y de 1.575 euros para personas con dos o más hijos a cargo.

El aumento del IPREM afectará a todo aquel que actualmente reciba o vaya a recibir estas prestaciones. En toda España, hay 2,9 millones de desempleados, de los cuales más del 60% recibe algún tipo de prestación o subsidio del SEPE.

Finalmente, el IPREM también es utilizado para determinar quiénes tienen derecho a la justicia gratuita. En la actualidad, una persona individual no puede tener ingresos periódicos por encima del equivalente a dos veces el IPREM, lo que actualmente son 1.200 euros mensuales. Para las personas que forman una unidad familiar con menos de cuatro miembros, este límite se eleva a 2,5 veces el IPREM o 1.500 euros. Para las unidades familiares con cuatro o más miembros, así como para las familias numerosas, el umbral es de tres veces el IPREM o 1.800 euros.

Por Daniel