Foto de archivo de una convención de hacking en Las Vegas.

Las últimas noticias en el mundo de la ciberseguridad han desvelado que piratas informáticos al servicio de países como China, Rusia, Irán y Corea del Norte están empleando ChatGPT, una avanzada inteligencia artificial (IA), para mejorar la eficacia de sus ciberataques. La revelación proviene de una investigación reciente publicada por Microsoft y OpenAI, las dos empresas que han desarrollado este popular chatbot.

El estudio, que ha sido compartido en la página web de Microsoft, documenta por primera vez cómo los ciberdelincuentes emplean la aplicación generativa de inteligencia artificial para investigar a sus potenciales víctimas, mejorar sus técnicas de manipulación y aumentar su productividad. Así, ChatGPT se utiliza para redactar correos electrónicos, traducir documentos, depurar código informático y optimizar el desarrollo de malware (software malicioso).

Según Microsoft, «grupos de ciberdelincuentes, agentes de estados-nación y otros adversarios están explorando y probando diferentes tecnologías de IA a medida que surgen, en un intento de comprender el valor potencial para sus operaciones y los controles de seguridad que pueden necesitar para eludirlas».

En el marco de esta investigación, ambas compañías han logrado identificar y desarticular las cuentas de cinco actores afiliados a Estados que usaban IA para apoyar sus ciberamenazas. Entre estos se encuentra un grupo extremadamente activo vinculado al GRU —el servicio de inteligencia militar de Rusia— conocido como Forest Blizzard, que se ha servido de ChatGPT para investigar tecnologías de satélite y radar que podrían estar relacionadas con operaciones militares de la guerra en Ucrania. Este grupo, también conocido como APT28 o Fancy Bear, estuvo involucrado en ciberataques contra la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2016.

Otros actores maliciosos detectados por Microsoft incluyen Charcoal Typhoon y Salmon Typhoon, vinculados a China; Crimson Sandstorm, vinculado a Irán; y Emerald Sleet, vinculado a Corea del Norte. Todos estos grupos han empleado la IA en contenidos para ataques de tipo pishing (suplantación de identidad), para comprender vulnerabilidades en los sistemas informáticos y para investigar cómo evadir la detección de las autoridades.

A pesar de la gravedad de estas revelaciones, ni Microsoft ni OpenAI han detectado que sus herramientas de IA hayan sido usadas para dar forma a técnicas de ciberataque «especialmente novedosas o únicas». Sin embargo, este estudio resalta el hecho de que la inteligencia artificial, aunque ofrece numerosas ventajas y oportunidades, también puede ser una herramienta peligrosa en manos equivocadas.