El próximo 3 de abril dará inicio la declaración de la renta 2023, extendiéndose hasta el 1 de julio, según el calendario publicado por la Agencia Tributaria. Durante este periodo, los contribuyentes deberán presentar cuentas de los ingresos y rentas obtenidos durante 2023, además de los correspondientes al impuesto de patrimonio. En general, alrededor de tres cuartas partes de las declaraciones son elegibles para devolución, dado que las retenciones practicadas superan lo que deben liquidar.
El inicio de la campaña se marca con la apertura del plazo para solicitar el borrador y empezar a presentar la declaración de la renta a través de Internet el 3 de abril. Posteriormente, el 7 de mayo se habilita la opción de presentar la declaración por vía telefónica. Más adelante, el 25 de mayo inicia el plazo para solicitar cita previa para realizar la declaración de forma presencial.
A partir del 3 de junio, los contribuyentes podrán presentar su declaración de forma presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria o entidades colaboradoras. Los que decidan hacer su declaración por Internet y el resultado sea a ingresar con domiciliación en cuenta tienen hasta el 26 de junio para hacerlo. Ese mismo día es también el último para solicitar cita previa para realizar la declaración por vía telefónica o de forma presencial.
El 1 de julio marca el último día para presentar la declaración de la renta por cualquiera de las vías establecidas. Para poder hacer la declaración, es esencial haber ganado un salario de más de 22.000 euros al año. En caso de haber tenido más de un pagador durante el año, el límite se establece a partir de 15.000 euros, en lugar de los 14.000 euros establecidos anteriormente.
Una de las novedades para esta campaña es la obligación de presentar la declaración de renta a través de medios electrónicos, siempre y cuando la administración tributaria garantice la atención personalizada a los contribuyentes que lo requieran.
Además, se deberán presentar las primeras declaraciones sobre las operaciones realizadas con criptomonedas y una declaración informativa anual. Esta obligación recae sobre las personas y entidades residentes en España y los establecimientos permanentes en territorio español que proporcionen servicios para salvaguardar claves criptográficas privadas en nombre de terceros, para mantener, almacenar y transferir monedas virtuales.
Otra novedad es la extensión de todas las medidas destinadas a las reformas que ayuden a realizar un consumo más sostenible de energía hasta el 31 de diciembre de 2024. Estas ayudas permitirán deducirse un 20%, 40% o 60% de IRPF a quienes impulsen estas actuaciones sobre sus propiedades.
En cuanto a los autónomos, el Gobierno permitirá que apliquen el método de estimación objetiva para el cálculo del rendimiento neto de su actividad económica, a excepción de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales.
Finalmente, la directiva europea conocida como DAC 7 obligará a las plataformas digitales como Wallapop o Vinted a compartir cierta información sobre sus vendedores con las autoridades fiscales de los países de la Unión Europea a partir del 1 de enero de 2024, siempre que hayan realizado más de 30 operaciones o hayan obtenido más de 2.000 euros en sus ventas.
